
Los sepelios se realizaron en el sector de El Ocotillo, donde decenas de personas acompañaron a la familia durante el recorrido hacia el cementerio comunitario.
La despedida estuvo marcada por muestras de solidaridad, oraciones y un profundo dolor entre los habitantes de la zona, quienes permanecen consternados por uno de los incendios más trágicos registrados recientemente en el país.
Las víctimas fueron identificadas como Daniela Azucena Cortés Mejía, de 19 años; su hija Madison Charlotte, de seis meses; así como sus hermanos Jahir Cortés Mejía, de 17 años; Jairo Joel, de 10; Mayra, de 7; e Isaías, de 6 años.

Una comunidad unida en el dolor
Desde tempranas horas, familiares, vecinos y amigos se reunieron en una humilde galera del sector donde fueron velados los cuerpos de las víctimas antes de iniciar el cortejo fúnebre.
Los seis ataúdes permanecieron rodeados de arreglos florales y fotografías de los fallecidos, mientras decenas de personas acudieron para expresar sus condolencias y acompañar a la familia en uno de los momentos más difíciles.
La despedida reflejó la profunda conmoción que ha generado la tragedia entre los habitantes de los bordos de Esquipulas, comunidad que desde el incendio ha permanecido brindando apoyo a los familiares.
El último recorrido hacia El Ocotillo
Posteriormente, una caravana integrada por vehículos y motocicletas acompañó el traslado de los féretros hasta el cementerio ubicado en el sector de El Ocotillo, donde fueron sepultados los seis integrantes de la familia.
Durante el recorrido, vecinos salieron de sus viviendas para observar el paso del cortejo y expresar muestras de respeto hacia las víctimas, mientras los familiares enfrentaban con dificultad el momento de la despedida.
Según relataron personas cercanas a la familia, el dolor se hizo aún más evidente durante el sepelio, cuando varios de los asistentes no pudieron contener las lágrimas ante la magnitud de la pérdida.

Familiares recuerdan la unión de las víctimas
Entre los testimonios compartidos durante las honras fúnebres, Bessy Cortés, tía de los menores, expresó el profundo impacto que dejó la tragedia dentro de la familia.
La pariente recordó que los hermanos mantenían una relación muy cercana y lamentó que todos perdieran la vida durante el incendio ocurrido en la vivienda donde residían.
Las declaraciones reflejaron el sentimiento de impotencia que predomina entre los familiares, quienes ahora intentan afrontar el duelo mientras reciben el acompañamiento de vecinos y organizaciones que se han solidarizado con ellos.
La investigación continúa
Mientras la comunidad despedía a las víctimas, las autoridades continúan investigando las causas del incendio ocurrido la madrugada del 29 de julio.
De forma preliminar, el Cuerpo de Bomberos informó que una de las principales hipótesis apunta al posible recalentamiento de un ventilador, aunque también se analizan otras fallas relacionadas con el sistema eléctrico de la vivienda.

El caso permanece bajo análisis del Departamento de Investigación de Incendios, cuyos especialistas elaborarán un informe técnico para establecer oficialmente el origen del siniestro.
La tragedia también ha reavivado el debate sobre las condiciones de las instalaciones eléctricas en sectores vulnerables de San Pedro Sula, donde son frecuentes las conexiones improvisadas y clandestinas.
Autoridades y expertos han insistido en la importancia de fortalecer las medidas de prevención para reducir el riesgo de incendios y evitar que hechos similares vuelvan a enlutar a familias hondureñas.













