Franco Colapinto se metió de lleno en la historia del deporte argentino con una exhibición fantástica en las calles de Buenos Aires. El argentino manejó un Lotus E20 de 2012 y la icónica réplica de la Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio en Palermo, en un evento que duró seis horas y contó con el respaldo de una multitud de más de 500.000 personas. Aunque el atractivo también estaba fuera del circuito. Una de las activaciones que preparó la organización fue la exposición de diferentes reliquias del automovilismo mundial.
El Museo Fangio, que también le dio la oportunidad al pilarense de girar con el icónico Mercedes-Benz W196 con el que el Chueco se consagró bicampeón mundial, llevó autos históricos de competición para vestir el evento que quedará en el recuerdo de los fanáticos.

Entre los presentes se destacaron el Maserati 450S (ganador de las 12 Horas de Sebring de 1957 con Fangio y el Príncipe Behra), una Ferrari 166 utilizada por Fangio en las temporadas internacionales anteriores a la era de la Fórmula 1, un Volpi Chevrolet de monopolio nacional conducido por el Chueco, el Simca Gordini T11 (su primer auto en Europa), el McLaren MP4/3 que piloteó Ayrton Senna en 1987 y el Renault RE30 de Fórmula 1 manejado por Alain Prost en 1982.
A todos estos se sumó un Renault Clio-Williams, que fue el Auto de Seguridad de los Grandes Premios de Argentina 1995 y 1996. Entre las reliquias que se exhibieron en el Road Show de Colapinto en Palermo, más allá de que todas guardan un enorme legado detrás, se destacó el Maserati 450S.
Con una potencia de 400HP y una velocidad máxima de 310 Km/h, fue uno de los vehículos más veloces que manejó Fangio y con el que se consagró ganador en las 12 Horas de Sebring de 1957 acompañado por Jean el Príncipe Behra. Fue válido por el Mundial de Autos Sports, hoy conocido como FIA WEC (Carreras de resistencia).

La jornada, que se extendió por más de seis horas, combinó exhibiciones de monoplazas históricos, espectáculos musicales y la presencia de reconocidas personalidades. Colapinto realizó tres salidas a la pista, alternando entre el Lotus E20 y la réplica del Mercedes-Benz W196, réplica realizada por el empresario Carlos Di Forti y equipada con un motor Mercedes moderno.
Este modelo, diseñado para alcanzar 250 km/h, fue conducido por Colapinto con una réplica del casco de Juan Manuel Fangio. De hecho, el pilarense intercambió dicho artefacto con el Museo Fangio, que se quedó con el casco oficial del joven de 22 años. Una vez que terminó de girar con la Flecha de Plata, Franco estampó su firma en el monoplaza.

Minutos antes de iniciar la vuelta de honor con el W196, Colapinto fue presentado con el casco clásico de la época y debió recibir instrucciones sobre el funcionamiento y los cambios del histórico vehículo. “No sé qué voy a hacer”, bromeó el piloto al notar las diferencias mecánicas.
El Mercedes-Benz W196 adquirió notoriedad por las once victorias de Fangio en las temporadas de 1954 y 1955, de las dieciséis logradas por la marca en veinte competencias oficiales durante ese período (catorce de Fórmula 1 y seis de Sport). El apodo “Flecha de Plata” identificó a los vehículos de la escudería alemana por su distintivo color y su diseño innovador, que marcaron una era en la máxima categoría.

“Estoy muy contento. Feliz de volver al país, a la Argentina después de tanto tiempo. Estuve en diciembre, pero es lindo reencontrarme con la gente. Es especial el traer un auto de F1 tras tantos años. Es un sueño que tenía de chiquito. Va a generar algo muy especial en el país”, comentó Colapinto sobre la posibilidad de manejar en Argentina.
Una multitud de más de 500.000 personas presenció la exhibición de Franco Colapinto en Buenos Aires, donde el joven piloto argentino condujo tanto el reciente Lotus E20 de Alpine como la réplica del clásico Mercedes-Benz W196, en una presentación que marcó el regreso de la Fórmula 1 a la Buenos Aires después de catorce años.












