
La presentación en ArtHaus Central de los Diarios 2000-2025 de Guillermo Kuitca marca el cierre de un ciclo creativo de veinticinco años y la muestra física más ambiciosa del proyecto, integrando por primera vez piezas dispersas en colecciones internacionales y personales en una sola exhibición.
El valor de la serie reside en la transformación de un gesto cotidiano —el registro accidental sobre superficies de trabajo— en una gran obra colectiva, sellada por la voluntad de documentar el tiempo.
De acuerdo con Andrés Buhar, director general de ArtHaus Central, la serie de Kuitca comenzó a gestarse a mediados de los noventa y tomó su forma definitiva al reunir en una única instalación 45 piezas circulares de 1,20 metros de diámetro.

“Él arrancó en el 94, vendió la primera tanda a Luxemburgo, pero esto quedó consolidado como los diarios de 2000 a 2025. Son veinticinco años de una práctica que dejó de hacer, por lo que la serie está cerrada” explicó a Infobae Cultura.
Los Diarios de Kuitca representan un procedimiento íntimo, donde el acto de pintar se confunde con el de escribir la propia historia. Buhar subrayó: “Es la obra más personal de Guillermo. Se trata de una producción construida a partir de acumulaciones cotidianas, desde anotaciones hasta títulos de cuadros y números telefónicos, que sedimentan una biografía plástica a través de capas sucesivas”.
Y agregó: “Intervenía obras inconclusas o descartadas, las cortaba en redondo como la mesa y las garabatearlas todas, sin ningún sentido específico”.
Cuando se ingresa, en penumbras, los visitantes encuentran la disposición original del taller, con la mítica mesa de jardín sobre la que Kuitca solía acumular papeles, revistas, garabatos y objetos de uso diario, junto a su silla. Luego, en una sala circular las piezas se despliegan en orden cronológico, con un montaje que busca recuperar tanto la atmósfera de creación como el sentido de una práctica acumulada.

La exhibición incluye piezas cedidas por la colección Paul G. Allen, cofundador de Microsoft, que viajaron desde Estados Unidos y es la primera vez que estas se exhiben junto a las guardadas por el propio Kuitca en su taller.
Algunas de estas obras han circulado por sedes internacionales como la Bienal de Venecia, el Museo Reina Sofía, el Drawing Center de Nueva York y la Fundación Cartier y se presentan por primera vez en Buenos Aires.
Solo ahora, tras la decisión de no continuar con el proyecto, la muestra se presenta como corpus cerrado y se exhibe en una escala nunca antes vista en la Argentina.
La exhibición, por otro lado, se expande hacia otras disciplinas. En el primer piso, Ignacio Masllorens intervino el espacio con una videoinstalación comisionada sobre la serie Diarios, bajo el nombre Estas cosas llevan tiempo.

Sobre el piso y también en forma de tondo se exponen material de archivo personal del artista, junto a detalles de las obras y también, desde un plano cenital, un registro del trabajo del Kuitca sobre la mesa, ampliando el diálogo entre pintura, cine y documentación.
Además, Diana Szeinblum llevará al escenario Nocturnos, una pieza coreográfica inspirada en el cuadro Tres noches de 1986, profundizando los cruces entre artes plásticas y movimiento, con funciones el sábado 27 y domingo 28 de junio, a las 18 y 20 hs.
*Diarios de Kuitca, en Arthaus Central, Bartolomé Mitre 434. De Martes a domingo, de 13:00 a 20:00 h.. Visitas Acompañadas: Miércoles a Viernes 18h, Sábados y Domingos 16h. Entrada libre y gratuita.













