
La Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala investiga desde sobre la apropiación de negocios de distribución de señal de cable por parte de las pandillas de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18 en zonas de la ciudad capital, así como en sectores conflictivos de la metrópoli.
Según las autoridades de seguridad ciudadana, los problemas se estarían centrando en la zona 18 de la capital y en Villalobos 1 y 2, zona 12 de Villa Nueva, donde pandillas buscarían forzar el cierre de pequeñas empresas mediante amenazas para quedarse con ellas.
El director de la institución, David Custodio Boteo, sostuvo que las estructuras criminales ya no se limitan al cobro de extorsiones, sino que quieren apoderarse de las mismas para ya no tener intermediarios.
“No solo cobraban la extorsión, sino que ahora están cerrando los negocios bajo amenazas para poderse quedar con estas empresas y manejarlas desde adentro”, afirmó al concluir la graduación de 3 mil agentes policiales.

Varias compañías dedicadas a este servicio ya son intervenidas por las autoridades, para evitar que llegue a las manos de las pandillas. Los operativos se realizan junto con el Ejército de Guatemala y el Ministerio Público (MP).
Cámaras ilegales y control de sectores estratégicos
La investigación sobre los negocios de cable está vinculada con el retiro de cámaras de videovigilancia instaladas ilegalmente, que los grupos criminales han utilizado para observar movimientos en zonas bajo su influencia. La policía busca determinar quién controla esos dispositivos, dónde se almacena la información y quién tiene acceso a las imágenes.

Boteo explicó que el rastreo no termina con el decomiso de las cámaras o de su cableado. “No solo se está secuestrando el tema del cableado, las cámaras, sino se está buscando la fuente, como son de dónde se está guardando toda esa información o si viene de un teléfono móvil”, señaló.
El problema se agrava porque los equipos pueden comprarse por internet y no existe un registro oficial que permita establecer cuántos hay instalados ni quién los administra. “En redes sociales anuncian diariamente la venta de cámaras, no hay un registro como tal de las mismas, ya que muchas de ellas son compras en línea”, explicó el jefe policial.
Los aparatos son colocados en puntos estratégicos y pueden ser manejados desde teléfonos celulares. Los registros de la PNC sitúan cámaras clandestinas en las zonas 3, 6, 7, 13, 18, 21 y 24 de la ciudad de Guatemala.

Además, han identificado algunos municpios como Amatitlán, Santa Catarina Pinula, Boca del Monte y Villa Nueva.
Hallazgos en viviendas de la zona 6 y Chinautla
Cinco viviendas allanadas en la zona 6 de la ciudad de Guatemala y en Chinautla presentaban conexiones con distintas clicas del Barrio 18 y de la Mara Salvatrucha. La División Especializada en Investigación Criminal, identificada como DEIC, incautó un DVR y dos teléfonos celulares durante esos procedimientos.
Los objetos decomisados podrían permitir establecer cómo operaba la red de vigilancia vinculada a las estructuras criminales, que cada día más incrementan sus tentáculos para mantener el control de la población en Guatemala.












