Francisco Cerúndolo dio el golpe en la tercera ronda del US Open al revertir un partido que tenía cuesta arriba ante el estadounidense Taylor Fritz, número 10° del mundo. El argentino se impuso por 3-6, 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4, en 3 horas y 40 minutos de competencia.
Por un lugar en los cuartos de final espera por el vencedor del duelo entre el italiano Flavio Cobolli (6°) y el belga Alexander Blockx (34°). Cerúndolo se convirtió en el segundo argentino en alcanzar los octavos de final del US Open actual luego del triunfo de Tomás Etcheverry sobre su compatriota Mariano Navone el viernes: Tommy irá ante el local Alex Michelsen, 46° del mundo.
Este fue el tercer enfrentamiento entre Fran y Fritz. El argentino lo había superado en la edición 2023 de Roland Garros, pero el norteamericano había tenido revancha en cuartos de final del Masters 1000 de Madrid del 2024.
Taylor, de 28 años, llegó a escalar al 4° del mundo a fines del 2024: ostenta 11 títulos en su carrera, entre los que sobresale el Masters 1000 de Indian Wells en 2022. Este año ya conquistó un trofeo: fue campeón en el ATP 500 de Washington y alcanzó la final en otros tres torneos. Además, alcanzó la definición del US Open hace dos temporadas, pero cayó contra el italiano Jannik Sinner.
La jornada en el estadio principal del Abierto neoyorquino comenzó con un Fritz enfocado, que rápidamente tomó la iniciativa ante Cerúndolo (25° del Ranking ATP) y se adelantó 3-0. Cuando todo indicaba que el estadounidense continuaría con esa tendencia, Fran comenzó a sentir mejor la pelota, aunque todavía sin encontrar del todo la soltura. Antes del séptimo game, el porteño contó con cuatro oportunidades de quiebre que no supo capitalizar.
Sin embargo, en ese juego, que se extendió durante 19 puntos, generó cinco ocasiones más de ruptura hasta que finalmente consiguió el quiebre. Pero el argentino no pudo sostener la ventaja y el local se llevó el primer parcial por 6-3.
En el segundo set, Fritz, finalista del US Open en 2024, se colocó 4-1 con un doble quiebre de saque. Ante esa ventaja, el estadounidense bajó la guardia y cedió uno de sus servicios. A pesar de ello, logró encaminar el parcial y se impuso por 6-4.
En el comienzo de la tercera manga, ambos tenistas cedieron su saque. Si bien el trámite del encuentro se mantuvo parejo, Cerúndolo comenzó a recuperarse desde lo mental, mientras que del otro lado de la red continuaron apareciendo dudas. En el sexto game, Fran aprovechó una nueva desconcentración del local y logró dar vuelta la historia para quedarse con el set por 6-3.
Con el envión anímico de sentirse aún en el partido, enfocándose en lo que debía hacer dentro de la cancha y quitándole dramatismo a sus diálogos con su entrenador, Nicolás Massú, el argentino continuó buscando soltura con sus golpes y arriesgando sobre las líneas de fondo para incomodar a su rival. Esa actitud le permitió conseguir un quiebre que llevó la definición del partido a un quinto set, tras imponerse por 6-4.
Para Cerúndolo y Fritz no había tiempo para reproches: todo estaba igualado como al comienzo del partido. El primero que caminó por la cornisa fue Fran, quien en el séptimo game ganó cinco puntos consecutivos para salvar un 0-40 y llevar la pizarra al 4-4. En el game siguiente, tras la frustración del local por no poder adueñarse del saque del argentino, Fran mostró valentía y consiguió con el servicio de su rival lo que el estadounidense no había podido hacer con el suyo: quebrarlo y encaminarse hacia la victoria por 6-4.
Para el albiceleste, este triunfo significó la cuarta vez en su carrera que se clasificó a los octavos de final de un Grand Slam. Anteriormente, había alcanzado esta instancia en el Australian Open de esta temporada y en Roland Garros en 2023 y 2024.
Hasta entonces, la temporada para el argentino había comenzado en la gira oceánica: tras un debut adverso en Adelaida, logró recomponerse en el Australian Open, donde alcanzó los octavos de final. En Melbourne, su camino se detuvo frente al alemán Alexander Zverev (3°), en un partido exigente que anticipó futuros cruces.
El regreso al continente sudamericano representó, hasta ahora, el momento más alto de su año. Cerúndolo cumplió uno de sus grandes objetivos al consagrarse en el Argentina Open. Sobre el polvo de ladrillo del Buenos Aires Lawn Tennis Club, se quedó con el título tras vencer en la final a Luciano Darderi (22°), apoyado en un tenis agresivo y consistente. Ese impulso se extendió a Santiago de Chile, donde alcanzó las semifinales y ratificó su fortaleza en la región.
La gira norteamericana dejó sensaciones mixtas. En Indian Wells se despidió en la tercera ronda, mientras que en el Miami Open logró avanzar hasta los cuartos de final. Sin embargo, en esa instancia volvió a cruzarse con Zverev, quien nuevamente se impuso y reafirmó su predominio en los enfrentamientos recientes.
Con el inicio de la temporada europea sobre tierra batida, aparecieron algunas irregularidades. En el Masters 1000 de Montecarlo quedó eliminado en su segundo partido, en Madrid, en los octavos de final, y en Roma, en la R32. En Múnich, pese a mostrar pasajes de buen nivel, se despidió en los cuartos de final. En Roland Garros cayó en la tercera ronda. En su reencuentro con el césped, se consagró campeón en Queen’s tras superar en la final al estadounidense Tommy Paul (21°). Luego perdió en la segunda ronda de Wimbledon y en su estadía en América se despidió de forma prematura en Los Cabos y en los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati.













