
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) transferirá $24,4 billones al Tesoro Nacional en concepto de utilidades. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la medida y aseguró que contribuirá a reducir la deuda bruta y, en simultáneo, a sanear el balance de la entidad. Pese a ello, analistas cuestionan ese impacto y advierten que el Tesoro solo podrá usar $6 billones para comprar dólares y afrontar vencimientos de deuda externa, ya que destinarlos a otros fines implicaría emisión monetaria, un escenario que no figura en los planes oficiales.
La autoridad monetaria informó que, de los fondos transferidos, $6 billones quedarán depositados en la cuenta del Tesoro en el BCRA y los $18,4 billones restantes se utilizarán para la recompra de Letras Intransferibles. Estas letras forman parte del activo del Banco Central y, según el Ministerio de Economía, representan un valor nominal original de 21.700 millones de dólares. El Gobierno afirmó que, con esta operatoria, la deuda bruta del Tesoro Nacional se reducirá en aproximadamente 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB).
“No es monetariamente expansivo porque los pesos van a la cuenta del Tesoro en el BCRA (entonces no hay efecto monetario). Y esos pesos solo se van a usar exclusivamente para cancelar deuda en pesos o en dólares”, comentó una fuente del Ministerio de Economía a Infobae.
El economista Fausto Spotorno analizó las implicancias prácticas del movimiento de fondos y señaló que los $6 billones que ingresen al Tesoro permanecerán en la cuenta del Banco Central, disponibles para ser utilizados en alguna operación, ya que el Gobierno mantiene una política de emisión cero. Todo indica que esos fondos se destinarían a la compra de dólares y al pago de los próximos vencimientos.
Spotorno explicó que, si el Tesoro decide comprar reservas al BCRA para pagar deuda, no se genera emisión de moneda, ya que los recursos permanecen dentro del circuito del BCRA. De acuerdo con datos oficiales de Economía, los compromisos de capital en mayo sumaban USD 219 millones (USD 29 millones al BIRF, USD 166 millones al BID y USD 24 millones a otros organismos), mientras que en junio el monto asciende a USD 117 millones (USD 43 millones al BIRF, USD 20 millones al BID y USD 54 millones a otras entidades). El total de capital a saldar entre ambos meses alcanzaba los 336 millones de dólares.
En cuanto a intereses, los pagos en mayo trepaban a USD 971 millones (USD 30 millones al BIRF, USD 156 millones al BID, USD 751 millones al FMI y USD 33 millones a otros acreedores). Para junio, el desembolso previsto es de USD 144 millones (USD 85 millones al BIRF, USD 30 millones al BID y USD 29 millones a otros organismos), lo que daba un total de USD 1.115 millones en intereses para ese bimestre. Así, la necesidad de divisas para afrontar compromisos externos entre mayo y junio sumaba USD 1.451 millones, sin contemplar otros pagos menores.
Con ese telón de fondo, el Tesoro podría utilizar los pesos del superávit fiscal o la transferencia de los $6 billones del BCRA para comprar los dólares necesarios y cumplir con las obligaciones.
Por su parte, el economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, describió el giro de utilidades como un “mecanismo de financiamiento monetario al Tesoro Nacional”. Casas señaló que, aunque el Gobierno criticó ese instrumento en el pasado, ahora lo utiliza y explicó que los $6 billones depositados en la cuenta del Tesoro constituían un pasivo para el BCRA, mientras que la recompra de Letras Intransferibles implicaba usar utilidades del propio BCRA para rescatar activos emitidos por el Tesoro.
Casas sostuvo que la operatoria producía un impacto patrimonial negativo en el BCRA por dos motivos: aumentaban los pasivos (por depósitos del Tesoro) y disminuían los activos (por la cancelación de Letras Intransferibles). En contrapartida, el Tesoro obtenía margen en pesos para cancelar deuda local y reducía su exposición con el BCRA.
Bajo su perspectiva, la emisión vinculada al giro de utilidades solo podría incidir en la inflación si los $6 billones depositados se usan para cancelar deuda y circulan como pesos en la economía. Por otro lado, la cancelación de Letras Intransferibles representa un ajuste contable que no tiene impacto sobre el nivel de precios y beneficia al Tesoro en detrimento del patrimonio del Banco Central.
En Economía aseguraron a Infobae que la operatoria no va a implicar una emisión monetaria, una palabra prohibida en esta gestión, dado que los fondos permanecerán depositados en el BCRA y solo se utilizarán para pagar deuda en pesos o en dólares. Por lo tanto, no tendría impacto en la inflación. En los próximos dos meses, el Gobierno tiene que enfrentan vencimientos por más de USD 1.400 millones, siendo el principal desafío antes de los USD 4.300 millones de julio para el que se aseguran ya se tienen las fuentes de financiamiento.












