
Las autoridades francesas ordenaron este martes la evacuación de 4.000 personas adicionales en sitios turísticos de la costa atlántica, en el marco de lo que podría convertirse en la mayor evacuación en Francia. El avance del incendio forestal al oeste de Burdeos mantiene bajo amenaza los esfuerzos de los bomberos, que ven complicado el control de la situación debido al regreso de altas temperaturas que marcan un promedio de 30°C de máxima durante esta semana.
El fuego se reactivó cerca de Grand Crohot, una concurrida playa de la península de Lège-Cap-Ferret, según informaron fuentes locales. Una flota de 23 aviones y helicópteros, en aumento respecto a los 18 desplegados inicialmente, trabajó arrojando agua y retardante de fuego para frenar la propagación de las llamas.
“La situación sigue siendo complicada. Eso está claro. Todavía no hemos superado la crisis”, advirtió la prefecta de Gironda, Sophie Brocas. La funcionaria detalló que unos 60.000 residentes evacuados preventivamente de Le Haillan y de zonas de Mérignac y Eysines, en las afueras de Burdeos, podrían regresar durante la jornada. Aunque no se registraron incendios en estas áreas, se recomendó a la población mantener sus teléfonos encendidos y mochilas de emergencia listas.
Mientras miles de personas debieron abandonar los puntos turísticos costeros, quienes regresaban a sus hogares recibieron advertencias para permanecer en estado de alerta ante la fragilidad del control sobre el incendio.

En Francia y España, alrededor de 330.000 personas debieron dejar sus hogares y lugares de vacaciones ante los grandes incendios forestales. España enfrenta su cuarta ola de calor del verano, con varios focos aún activos, incluido el mayor incendio registrado en su historia. Las autoridades comenzaron a levantar órdenes de evacuación y confinamiento domiciliario en algunos sectores tras avances los logrados por los bomberos durante la noche.
El incendio de la Gironda destruyó una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París y forzó la evacuación de 220.000 personas. El ministro del Interior, Laurent Núñez, calificó la operación como “muy probablemente” la mayor evacuación civil efectuada en el país fuera de un contexto bélico.
La orden de evacuación preventiva abarca campings, complejos vacacionales, residencias turísticas y parques de ocio en los alrededores de la localidad de Lacanau, según comunicaron las autoridades regionales de Gironda. El portavoz de la federación francesa de bomberos, Eric Brocardi, indicó a la cadena BFMTV: «Nos encontramos en un punto crítico. Seguiremos combatiendo este incendio a pesar del aumento previsto de las temperaturas“.

Mientras las llamas alcanzaban viviendas y las autoridades pedían a los turistas mantenerse alejados, algunos visitantes expresaron su intención de no cancelar sus vacaciones pese al riesgo. Un grupo familiar comentó al diario galo Le Parisien que decidió continuar con su viaje, valorado en 4.000 euros (4.558 dólares), mientras que otro grupo evaluaba si abandonar unas vacaciones de 650 euros (741 dólares) por persona.
En el momento de mayor intensidad, el incendio de la Gironda provocó una gigantesca nube de tormenta negra, electrificada e iluminada desde el interior, fenómeno identificado como nube pirocúmulonimbo, el primero de su tipo registrado en Francia. Esta formación desencadenó relámpagos, vientos huracanados y la aparición de nuevos focos fuera del frente inicial.
El servicio meteorológico nacional activó una alerta amarilla por calor para la Gironda, con temperaturas previstas entre 33 y 35 °C (91 y 95 °F) en el interior, a partir del mediodía del martes.

El Ministerio del Interior informó que, en lo que va del año, los incendios han quemado más de 1.160 kilómetros cuadrados (448 millas cuadradas) en Francia.
Según el servicio climático Copernicus de la Unión Europea, el viejo continente es actualmente el que experimenta el calentamiento más rápido del planeta, con registros que duplican el promedio mundial. Europa Occidental marcó el junio más caluroso de su historia, y el calor extremo junto a la sequía han favorecido la propagación e intensidad de los incendios en Francia y España.
(Con información de Associated Press)














