
El ejército de Filipinas acusó el lunes a la guardia costera china de golpear con una porra de madera a un marino filipino en el disputado Second Thomas Shoal (Ayungin, en chino), en el mar de China Meridional, causándole heridas y dañando su embarcación. El ataque quedó registrado en video por otros marinos filipinos y desató condenas de funcionarios del país, que destacaron que el personal naval no realizó ninguna acción que pudiera haber derivado en una escalada.
Según el ejército filipino, una lancha inflable de la guardia costera china con ocho tripulantes se acercó al BRP Sierra Madre —el buque encallado que sirve como puesto de avanzada filipino en el arrecife— y maniobró a corta distancia mientras sus ocupantes tomaban fotos y videos. Dos botes de goma filipinos se acercaron para pedirles, de manera no confrontativa, que se retiraran.
“El personal de la guardia costera china reaccionó de manera violenta y agresiva, golpeando en la cabeza a un integrante de la Marina filipina con una porra de madera, causándole heridas y dañando el bote de goma naval”, indicó el comunicado militar. La gravedad de la lesión del marino aún estaba siendo evaluada para determinar si requería una evacuación médica.
“Un claro patrón de comportamiento hostil”, según Manila

El Departamento de Defensa Nacional filipino calificó el hecho como parte de «un claro patrón de comportamiento provocador y hostil» por parte de la guardia costera china, que —afirmó— “contribuye al déficit de confianza y credibilidad” de Beijing.
El ejército filipino remarcó además que “ningún acto de coerción o agresión” los disuadirá de ejercer sus “derechos legítimos” en lo que Manila denomina el mar de Filipinas Occidental. Las autoridades chinas no emitieron de inmediato una declaración sobre el episodio, aunque reiteraron en el pasado su reclamo sobre el atolón y sobre prácticamente la totalidad del mar de China Meridional, y han exigido a Manila que retire el Sierra Madre, un buque oxidado y deliberadamente encallado en 1999 para reforzar el reclamo territorial filipino.
Un conflicto de larga data en la agenda regional
China reclama casi la totalidad de esta vía marítima estratégica pese a un fallo internacional que determinó que su reclamo carece de sustento legal, y ha protagonizado choques recurrentes con embarcaciones filipinas en la zona. En junio de 2024, personal chino armado con cuchillos, palos y un hacha había atacado a tropas filipinas durante una misión de reabastecimiento al Sierra Madre; un mes después, ambos países habían alcanzado un acuerdo provisorio para este tipo de misiones.
El incidente del lunes se produce en medio de una escalada de tensiones diplomáticas: el viernes, Manila había presentado una protesta formal por un video “racista” difundido por medios estatales chinos que representaba a Filipinas como un mono de caricatura.
El episodio ocurre además horas después de que la cancillería filipina confirmara que los cancilleres de ambos países se reunirán esta semana en Manila, en el marco de la cumbre anual de la ASEAN, donde el litigio territorial —que también involucra a Brunéi, Malasia, Vietnam y Taiwán— es uno de los temas centrales de la agenda.
Ambas partes negocian actualmente un pacto de no agresión destinado a evitar un conflicto armado de mayor escala que podría involucrar a Estados Unidos, que se comprometió a ayudar a contener la creciente presión china y a defender la libertad de navegación en la disputada vía marítima.












