
La Comisión Nacional sobre Límites Político-Administrativos (Conalpa) de Panamá revisó el informe técnico histórico de la Comarca Kuna de Wargandí, utilizándolo como base para futuras evaluaciones y análisis sobre la delimitación territorial de la región.
Durante el encuentro, los integrantes de la comisión abordaron la necesidad de unificar los criterios técnicos y conceptuales relacionados con la delimitación, demarcación, verificación y monumentación de los territorios.
Esta estrategia busca garantizar que las instituciones públicas de Panamá operen bajo estándares homogéneos, fortaleciendo tanto la seguridad técnica como la seguridad jurídica en los procesos que involucran la definición de los límites.
Rosario Cárdenas, subadministradora de la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati) y directora del Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia, subrayó que el proceso de unificación permitirá identificar con claridad el estado de avance de cada punto pendiente con las comunidades indígenas.
“En este momento estamos en el proceso de delimitación o demarcación de las coordenadas”, explicó la funcionaria, según la información difundida por el Ministerio de Gobierno.

El informe técnico histórico de la Comarca Kuna de Wargandí representa un insumo clave para los próximos análisis especializados. Su revisión responde tanto a la necesidad de actualizar la información cartográfica y documental como a la de integrar aportes técnicos de diversos actores institucionales y de las propias comunidades indígenas.
La Comarca Kuna de Wargandí constituye uno de los ejemplos más singulares del reconocimiento jurídico-territorial de la autonomía indígena en Panamá, tanto por su tardía creación en el 2000 como por su carácter de corregimiento comarcal subprovincial dentro de la provincia de Darién.
La Comarca Kuna de Wargandí es un pueblo indígena legalmente constituido que goza de autonomía económica, financiera y operacional.
Se localiza en la cuenca alta del río Chucunaque, provincia de Darién, y está integrada por tres comunidades: Mortí, Nurra y Wala, siendo su capital la comunidad de Nurra, de acuerdo con el sitio kunaisa.com.
Este informe técnico-histórico analiza en profundidad la evolución de Wargandí desde sus antecedentes en los territorios ancestrales del pueblo guna hasta llegar a la promulgación de la Ley 34 de 25 de julio de 2000 y el Decreto Ejecutivo 414 de 2008 que adopta su Carta Orgánica Administrativa.

Su creación responde a un largo proceso histórico de reivindicación territorial del pueblo guna, que desde el siglo XIX ha buscado garantizar autonomía política y control sobre sus tierras frente a la presión de colonos, empresas y políticas estatales centralizadas.
La noción de comarca indígena en Panamá alude a un régimen jurídico particular en el cual las tierras son de propiedad colectiva, inembargables, inajenables e imprescriptibles, y se rigen por leyes especiales y cartas orgánicas que establecen las formas de organización interna y la articulación con las instituciones nacionales.
El trabajo de la Conalpa se enmarca en una agenda más amplia, orientada a fortalecer los procedimientos técnicos que rigen la delimitación territorial en Panamá. La sesión también incluyó un repaso de los avances logrados en la delimitación de la comarca Naso Tjër Di y la evaluación de las acciones y coordinaciones necesarias para las siguientes fases del proyecto.
Según indicó el Ministerio de Gobierno, este abordaje integral busca establecer un marco de acción coordinado entre las diferentes entidades estatales responsables de la administración y gestión del territorio nacional.
La delimitación precisa de los territorios indígenas, como la comarca Kuna de Wargandí, cobra particular importancia en el contexto panameño, dado el peso histórico y cultural de las demandas territoriales de los pueblos originarios.

Al revisar y actualizar los informes técnicos, se indicó que se procura que los procesos se desarrollen sobre bases sólidas, acordes con los estándares internacionales de gestión territorial y con la normativa nacional vigente.
La revisión del informe técnico histórico tiene implicaciones directas para la planificación de futuras evaluaciones y para el desarrollo de análisis especializados por parte de equipos técnicos y asesores estatales.












