
El Pelón, el asesino en serie uruguayo que no había cumplido la mayoría de edad cuando ya había matado a tres personas, fue condenado este lunes con la máxima condena que habilita el Código Penal uruguayo: 30 años de cárcel.
El Pelón se llama José Carlos Machado pero es conocido por todos por su sobrenombre. Después de cumplir las condenas por los crímenes que cometió siendo menor, este delincuente que tiene un escalofriante historial volvió a matar. En septiembre de 2025 fue atrapado en una persecución por un camino vecinal y fue llevado a tribunales para ser acusado por otros cuatro asesinatos, tres de los cuales había cometido hacía pocas semanas. El otro crimen era de 2021.
Uno de los crímenes que cometió El Pelón fue el de Thalía, una enfermera de 26 años que estaba junto a su pareja en el balneario Playa Verde (Maldonado) en el marco de un intento de rapiña. Le dio dos disparos en el pecho.
Este lunes, El Pelón mostró una apariencia distinta a la que tenía cuando fue atrapado, hace poco menos de un año. Cuando vio las cámaras de la televisión, Machado hizo un gesto con sus manos que quedó captado por el noticiero Telenoche de Canal 4. Según informó este medio, lo que hizo este criminal fue recurrir a un lenguaje carcelario para enviar un mensaje.
En la audiencia judicial de este lunes, el fiscal Luis Álvez definió a El Pelón con una frase: “Tiene desprecio por la vida humana y alta peligrosidad”.
El abogado de la familia de Thalía, Leandro Arévalo, contó que la voluntad de la madre de la víctima era que la condena estuviera antes de que se cumpliera un año del asesinato, que se concretó un día antes del cumpleaños de ella.


“El anterior fiscal había hablado de un asesino serial. Y uno piensa en la historia de Uruguay y la primera figura que viene es la de Pablo Goncálvez. Ahora, en la comparativa con esa situación, con el prontuario que tiene El Pelón, con la cantidad de homicidios, pasaría a ser el asesino serial más prolífico de la historia del país”, dijo Arévalo a la salida de la audiencia.
Señaló que la condena genera “muchísima satisfacción”.
El Pelón reconoció los delitos que cometió lo que permitió ir a un juicio simplificado. La defensa de Machado planteó que el reconocimiento debería implicar una reducción de la pena, pero la familia de Thalía se negaba a que la condena sea menor a la pena máxima. Lo que no se incluyó, por tanto, fueron las medidas limitativas de seguridad (que son otros 15 años) y que había sido solicitado por la Fiscalía.

“Lo que termina siendo la condena es lo que técnicamente termina siendo la pena máxima en nuestro país que son los 30 años”, destacó Arévalo.
Consultado sobre la actitud de Machado en audiencia, el defensor dijo que mostró la misma actitud a lo largo de todas las instancias. “En los alegatos hice alusión a algo que me sorprendía que es la fortaleza y la entereza con la que la mamá de Thalía ha podido transitar todo este proceso. El tener cara a cara al homicida de su hija. En alguna oportunidad cruzaban miradas y había un tono un poco burlón”, dijo Arévalo.
Respecto a los gestos que hizo cuando ingresaron las cámaras, el defensor dijo que no llegó a verlas y que desconoce el significado.

El defensor interpretó que Machado no mostró arrepentimiento por lo que hizo.
“Es una persona que ha tenido ingresos y salidas de la cárcel por este tipo de delitos, atentando contra la vida. Sin embargo, nos encontramos que se enfrenta de nuevo a una condena de 30 años”, finalizó.












