
Los apagones de más de 20 horas, la escasez de alimentos y medicamentos y el deterioro del transporte público marcaron las reacciones de varios ciudadanos tras el estreno de “Criterio Compartido”, el nuevo programa radial del dictador cubano Miguel Díaz-Canel. Para algunos habaneros, la propuesta repitió diagnósticos sobre la crisis sin ofrecer respuestas concretas.
El espacio se emitió este miércoles por Radio Rebelde y tendrá una frecuencia quincenal. Según la dictadura de Cuba, busca abrir un canal de participación popular para debatir la realidad nacional, los problemas internos y los avances que el régimen atribuye a sus políticas.

Las 176 reformas y las críticas de los habaneros
En su primera emisión, Miguel Díaz-Canel habló de las 176 reformas económicas que impulsa el régimen. Sostuvo que esas medidas apuntan a elevar la producción y mejorar las condiciones de vida de la población, pese al escenario adverso que enfrenta la isla.
Carlos Miguel Martínez, un habanero de 68 años, consideró que el mandatario repitió “lo mismo de siempre” y reclamó medidas ante el deterioro cotidiano. “De lo único que habla el presidente es de resistencia, de que hay problemas y de que hay que explicarlos”, dijo a EFE.
El hombre planteó que el país ya no está en condiciones de “resistir” o “aguantar” después de años de dificultades económicas y energéticas. “El país no está para resistir, ni para aguantar”, afirmó al pedir soluciones ante los cortes de electricidad, la falta de productos básicos y la reducción de los servicios públicos.

Los apagones también limitaron el acceso a la emisión
La crisis energética ocupó parte de la intervención de Díaz-Canel, quien responsabilizó nuevamente a las sanciones de Estados Unidos por la “situación difícil” de Cuba. El político aludió al bloqueo petrolero impuesto desde enero y a las restricciones que, según el régimen, afectan la llegada de inversión extranjera. Esta narrativa se repite en los discursos del régimen para matizar la responsabilidad en la crisis que viven los cubanos.
Para Martha Batista, de 58 años, el problema eléctrico impidió incluso conocer el contenido de la transmisión. “Yo no tenía corriente, no escuché nada”, relató a EFE en el Paseo del Prado, en La Habana.
Batista cuestionó la utilidad de un programa radial en un contexto en el que, según describió, muchas viviendas pasan más horas sin electricidad que con suministro. “Si la isla se pasa más tiempo sin corriente que con corriente, no se puede escuchar nada”, señaló.
Un hombre de más de 80 años que se encontraba cerca de ella expresó una postura más crítica. Dijo que no había oído el programa, aunque tampoco tenía intención de hacerlo. “Ya que no den más muela ni nada de eso”, comentó bajo condición de anonimato, en referencia a su rechazo a nuevas intervenciones públicas de Díaz-Canel.

Algunos ciudadanos valoraron la iniciativa como un canal informativo
No todas las opiniones recogidas fueron negativas. Amado Martínez, de 79 años, quien cuida automóviles clásicos destinados a paseos turísticos, consideró que el ciclo podría servir para que la población reciba información sobre decisiones y hechos de interés nacional.
“Así el pueblo puede estar enterado de las cosas que están sucediendo”, afirmó el habanero.
Al concluir la primera edición, Díaz-Canel agradeció en redes sociales a quienes participaron en la producción de “Criterio Compartido”.













