
La amenaza de ataque a la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “General Francisco Ramírez” de Paraná, en Entre Ríos, movilizó el jueves un inédito operativo conjunto entre organismos internacionales, fuerzas de seguridad y autoridades educativas. Un adolescente fue identificado como el presunto autor y, por tratarse de un menor de edad, el caso quedó en manos de la Justicia de Menores.
La investigación fue activada tras una alerta generada por los sistemas de monitoreo vinculados al FBI, que llegó al Ministerio de Seguridad, la Justicia y la Policía de Entre Ríos. Esto derivó en un allanamiento y el secuestro de dispositivos electrónicos en la vivienda del sospechoso.
Según relató el director de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos, Horacio Blazón, la información fue recibida a través del agregado del FBI en la Embajada de Estados Unidos, luego de que los organismos especializados detectaran publicaciones en redes sociales sobre un posible atentado contra el establecimiento educativo.
Tras la notificación, el jefe de Policía, Claudio González, convocó a una mesa interagencial integrada por el Ministerio Público Fiscal, áreas investigativas y operativas de la fuerza, el Consejo General de Educación y otras dependencias estatales para analizar la situación y definir medidas preventivas.

A partir de esto, las autoridades educativas dispusieron la suspensión preventiva de las clases en la EET Nº1 durante el viernes 29 de mayo, como respuesta inmediata a la amenaza. De acuerdo con la información recopilada por El Once, la alerta original provenía de la plataforma Discord.
“El FBI, a través de su agregado en nuestro país, comunica y da toda esta información, que no era una información tampoco muy clara, porque son usuarios de redes sociales”, explicó el director de Investigaciones. Asimismo, indicó que el comité interagencial ordenó la intervención de líneas telefónicas y otras redes sociales, para individualizar al usuario responsable de los comentarios.
Una vez que se tuvo la certeza de dónde provenían las amenazas detectadas, durante la madrugada se realizaron tareas de vigilancia sobre el domicilio del sospechoso y la escuela mencionada en los mensajes. Horas más tarde, se concretó un allanamiento en la vivienda del adolescente.
Como resultado del procedimiento, las autoridades confirmaron el secuestro de teléfonos celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos para su análisis. Además, el director de Investigaciones subrayó que “no se encontraron armas ni elementos que permitieran inferir una amenaza concreta o inminente contra la institución educativa”.

“Era un mensaje de un atentado a una escuela con un montón de cosas más que están siendo sometidas a un análisis y, de este análisis, se desprende que era un lenguaje muy similar a estos juegos de guerra”, describió el comisario González.
Mientras que el director de Investigaciones relacionó el tipo de lenguaje con “entornos virtuales frecuentados por adolescentes”, señaló que el joven sería “una persona vulnerable, no es ni un niño ni un adulto, debe carecer de ciertos conocimientos intelectuales para llevar adelante una situación que le está pasando, y debe continuar asistiendo a clases”.
En línea con esto, Blazón señaló que “no era muy explícito lo que él explicaba que iba a hacer y entendimos que tenía mucho que ver con esto, con cosas que no se consiguen acá en Argentina”.
Por este motivo, las autoridades evitaron identificar públicamente al menor para resguardar sus derechos y garantizar la continuidad de las actividades escolares. Asimismo, confirmaron que la causa quedó a cargo de la Justicia de Menores, debido a que se trataría de un alumno menor de 18 años.
Ante esta situación, el jefe policial advirtió que “todo lo que tiene que ver con comentarios sobre armas, atentados o amenazas puede ser detectado por organismos especializados y derivar en investigaciones concretas”.
Mientras que señaló que el agregado del FBI felicitó a las autoridades entrerrianas por la rapidez en la respuesta, el director de Investigaciones insistió en la necesidad de supervisar y acompañar a los jóvenes en el uso de las plataformas digitales para evitar situaciones similares.













