Charlotte Caniggia pidió en vivo que la cambiaran de lugar durante su participación en Pasapalabra, luego de quedar sentada entre Sol Abraham y Yanina Zilli. La mediática expresó su incomodidad frente a las cámaras, solicitó intervenir en la distribución de los equipos y logró que el conductor, Iván de Pineda, aceptara su pedido.
“Poneme allá, por favor, te lo pido”, lanzó Caniggia apenas comenzó la emisión del ciclo de Telefe. Su gesto serio llamó la atención del conductor, que quiso saber qué le sucedía. “Perdón, ¿por qué estás tan seria, Charlotte?”, le preguntó De Pineda, mientras la hija de Mariana Nannis y Claudio Paul Caniggia señalaba el sector del estudio en el que prefería ubicarse.
La respuesta fue inmediata. “Me gustaría sentarme ahí”, manifestó, sin dar demasiadas vueltas. En el otro equipo, Luana Fernández respaldó su reclamo y consideró que la participante debía ocupar ese espacio. La situación tomó otro rumbo cuando Charlotte explicó por qué no quería permanecer entre Abraham y Zilli.
“Son muchachas que no me llevo bien durante toda la temporada. Y vos me ponés acá, en el medio de estas dos, y me quiero pegar un tiro. Poneme allá. Poneme allá, por favor, te lo pido”, expresó la mediática, que no ocultó la tensión que mantenía con sus compañeras de reality.

El comentario provocó una reacción inmediata en Zilli, quien le preguntó: “¿Qué te hice?”. La hija de Claudio Paul no profundizó en ese momento sobre los motivos de su enojo, aunque reiteró que la ubicación le generaba malestar. “Me siento re mal”, afirmó.
Ante el intercambio, Iván intentó resolver la situación sin extender la discusión. “¿Quieren intercambiar?”, propuso el conductor. La producción y los participantes accedieron, por lo que Charlotte dejó el lugar que tenía al comienzo y se sentó en el lugar de Mariela.
El episodio dejó al descubierto que las diferencias entre Caniggia y algunas de las figuras que compartieron el juego no eran recientes. En emisiones anteriores, la mediática ya había cuestionado a Sol Abraham y había puesto en duda el resultado de la final de Gran Hermano, certamen del que participaron los invitados de Pasapalabra.
Después del cambio de asientos, el ciclo convocó a Charlotte a una dinámica de “confesionario”. Sentada en un sillón apartada del resto de los participantes, la mediática respondió preguntas sobre sus vínculos dentro de la casa que había compartido con otros invitados del programa.
“Charlotte, te extrañamos en Pasapalabra”, le dijeron desde la producción. Ella recibió el comentario con entusiasmo. “Ay, gracias, yo también”, respondió. Luego le señalaron que estaban contentos de verla “fuera de la casa otra vez”, una frase que despertó risas en el estudio. “Yo también estoy muy feliz”, aseguró.
La primera pregunta apuntó a los participantes que más la habían aburrido durante la convivencia. Caniggia anticipó que tenía más de un nombre en mente: “Tengo tres”, dijo antes de enumerarlos.
“Zilli, Sol y Mariela” fueron las tres personas que Charlotte mencionó al ser consultada por quienes le resultaban más difíciles de sobrellevar. La elección generó risas y una reacción desde la voz en off, que ironizó sobre la oportunidad de la respuesta, debido a que ellas estaban allí presentes.
Mariela, en tanto, se refirió a sus diferencias personales cuando recordó que, según su versión, había defendido a a Charlotte durante la convivencia: “Qué falsa, a mí me quería. Qué falsa. La única que la defendí de verdad en esa casa fui yo”, lanzó.

La producción le pidió entonces que eligiera a alguien a quien no quisiera ver durante seis meses, con una condición: no podía repetir ninguno de los tres nombres que ya había dado. Caniggia dudó unos segundos y reconoció que le costaba recordar a todos los integrantes de la experiencia. “Había tantas locas”, afirmó dos veces, entre risas.
Cuando le aclararon que también podía elegir a un hombre, la mediática mencionó a Martín. “Gritaba mucho Martín. Se la pasaba gritando y gritando. Era muy pesado él”, explicó sobre su elección.
La última pregunta se centró en los hábitos de limpieza de los participantes. Charlotte sostuvo que la mayoría no colaboraba con las tareas domésticas y exceptuó a una sola persona.
“Eran todos muy sucios, excepto Pincoya. Ella limpiaba mucho, era la única que colaboraba de verdad”, aseguró. Según relató, el resto no tomaba la iniciativa para barrer o limpiar los espacios comunes. “No agarraban la escoba, un trapito. Pero bueno, para eso estaba yo, ¿no?”, agregó.
La frase provocó otra ronda de risas, sobre todo cuando desde el estudio recordaron una conocida dificultad de Caniggia en la cocina. “Que no te hacés un huevo frito ni en pedo”, comentaron.














