
El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que el Sector Público Nacional registró un superávit financiero de $484.789 millones en marzo. El comunicado oficial indicó que el resultado primario del mes sumó $930.284 millones y que los intereses netos pagados alcanzaron $445.495 millones.
Durante el primer trimestre, el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,5% del PIB y un superávit financiero de 0,2% del PIB. El informe enfatizó que el gasto primario total disminuyó 5,7% interanual en términos reales, lo que, según el Ministerio de Economía, “responde al compromiso oficial con el orden de las cuentas públicas”.
Los recortes debieron acentuarse para responder a la caída de la recaudación. En ese sentido, la cartera económica destacó que «la dinámica interanual de los recursos tributarios respondió a medidas de administración tributaria y a la reducción o eliminación de impuestos que se implementaron durante 2025″.
Caputo remarcó la importancia del ancla fiscal dentro del programa económico y señaló que este principio resulta necesario para consolidar la estabilidad macroeconómica, además de permitir la devolución de recursos al sector privado a través de la baja de impuestos. La publicación del ministro en la red social X recibió la respuesta del presidente Javier Milei, quien también salió a festejar el resultado fiscal. “El ancla fiscal no se negocia”, escribió el mandatario en línea con el discurso que mantuvo durante el evento de AmCham.
En esa misma línea fue el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Felipe Núñez, quien remarcó que en lo que va de la gestión de Milei, el Sector Público Nacional tuvo 25 de los 27 meses superávit gemelos: tanto primario como financiero.
La nueva meta
Con la aprobación de la segunda revisión del acuerdo a nivel técnico, se recortó la meta de superávit primario para 2026. El staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) resaltó que el saldo de caja cero seguirá siendo el eje central del programa, en consonancia con el superávit primario del 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026, cuando antes era de 2,2% el PBI.El organismo internacional comunicó que esta política se apoya en un control del gasto riguroso y continuo, al tiempo que deja espacio para la ayuda social focalizada. Además, la expectativa oficial es que las reformas en los marcos tributario, previsional y fiscal refuercen este anclaje. Con la publicación de este documento, la entidad presidida por Kristalina Georgieva reveló que en las negociaciones con Economía se consensuó bajar la meta fiscal en 0,8 puntos porcentuales (p. p.) en comparación con la primera revisión.Hasta febrero, el Gobierno había conseguido un superávit fiscal primario de 0,4%/PBI y uno financiero de 0,1%/PBI. El nuevo dato de marzo supone un salto, ya que al cierre del primer trimestre el equipo económico logró que sea de 0,5%/PBI y 0,2%/PBI respectivamente. Pese al recorte de la meta, hay quienes aún consideran que el objetivo resulta ambicioso en un contexto de caída de la recaudación y en donde el ministro Caputo promete que va a desacelerar la inflación a partir de abril.
“1,4% hoy luce desafiante también; el año pasado lo lograste creciendo al 4,4%, este año el mismo FMI bajó el crecimiento a 3,5%. Tienes que bajar fuertes subsidios. ¿Cómo haces con la inflación arriba del 2,5% y el mercado interno por el piso?”, planteó un analista en off the record en conversación con Infobae. Lo que expone el dilema que tiene el equipo económico: si recorta subsidios para alcanzar la meta fiscal, va a impactar sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).













