
La Ciudad de Buenos Aires introdujo una modificación en el esquema de Impuesto sobre los Ingresos Brutos que afecta directamente a la compraventa de criptomonedas. La medida estableció una base imponible diferente, que cambia la forma en que se calcula el tributo sobre estas operaciones. A partir de la nueva reglamentación, el impuesto se aplicará únicamente sobre el spread, es decir, la diferencia entre el precio de compra y el de venta de los activos digitales, en lugar de hacerlo sobre el total de la transacción.
La resolución impacta de manera significativa en la carga fiscal para quienes participan en la compraventa de criptoactivos. Hasta el momento, el tributo se calculaba sobre el monto total de la venta, sin considerar si la operación arrojaba una ganancia real. Esto generaba una presión tributaria mayor y resultaba en un contexto poco atractivo para la formalización de empresas y operadores del sector.
Con la normativa anterior, una persona que adquiría un activo digital por 97 pesos y lo vendía por 100 pesos, tributaba el 6% sobre el total de la venta, lo que equivalía a 6 pesos, pese a que la ganancia efectiva era de solo 3 pesos. Ahora, el impuesto se fija sobre la diferencia obtenida, es decir, el 6% de los 3 pesos de ganancia, lo que reduce el tributo a 0,18 pesos.
“Esta iniciativa se inscribe dentro de una política pública orientada a acompañar el crecimiento de las economías digitales y promover la radicación de empresas tecnológicas”, señaló el gobierno porteño.
La administración de CABA aclaró que las cotizaciones utilizadas para calcular las operaciones deben provenir de mercados que operan en la compraventa de criptomonedas y que estén inscriptos en el Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV). De este modo, la medida apunta también a fortalecer los mecanismos de control y transparencia en la operatoria con activos digitales.
La modificación del régimen tributario se inscribe dentro de una política pública orientada a acompañar el crecimiento de las economías digitales y estimular la formalización y el desarrollo de nuevos negocios en el sector tecnológico. El gobierno local remarcó que esta iniciativa posiciona a la Ciudad de Buenos Aires entre las primeras jurisdicciones del país y de la región en adaptar su sistema impositivo a las particularidades de la economía digital.

El ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi, sostuvo: “El desarrollo de la economía digital es prioridad para la Ciudad. Queremos que Buenos Aires sea un hub regional de innovación y tecnología, y para eso necesitamos reglas claras, previsibilidad normativa, simplificación administrativa y un marco impositivo que acompañe el crecimiento del sector”.
Por su parte, el subsecretario de Inversiones, Augusto Ardiles, afirmó: “Además del impacto tributario, esta decisión envía una señal clara sobre el rumbo de la Ciudad: queremos ser el lugar donde las nuevas industrias puedan escalar con reglas acordes a su lógica de negocio. Adaptar el marco impositivo a la dinámica de los criptoactivos no es solo una mejora técnica, es una herramienta para atraer talento, capital y proyectos que hoy eligen dónde radicarse en función al marco regulatorio que se le ofrece”.
El titular de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), Germán Krivocapich, agregó: “La reglamentación apunta a reducir la carga fiscal efectiva, brindar mayor previsibilidad normativa y simplificar el esquema tributario del sector, facilitando la formalización, la inversión y la radicación de empresas. Con estas medidas buscamos construir un marco más adecuado para el desarrollo del ecosistema cripto en la Ciudad”.
Otras medidas
En los últimos meses, la Ciudad avanzó también en la actualización del nomenclador de actividades económicas para incorporar actividades vinculadas a criptoactivos y en la habilitación del pago de impuestos y trámites mediante criptomonedas. Estas acciones complementan el nuevo esquema tributario y forman parte de una estrategia integral para adaptar la normativa local a la evolución de las tecnologías digitales.
El sector de activos virtuales en la Ciudad de Buenos Aires experimenta un crecimiento sostenido y demanda regulaciones que acompañen su dinámica. La resolución busca generar incentivos concretos para la formalización de operadores y empresas, al reducir la carga fiscal y simplificar el cumplimiento tributario. La medida también se orienta a captar inversiones y proyectos internacionales, en un contexto donde muchas compañías eligen jurisdicción en función de las condiciones regulatorias.
Esta decisión oficial se presenta como una respuesta a los planteos del sector, que reclamaba un marco fiscal más equitativo y acorde con la lógica de los negocios digitales. El gobierno porteño sostiene que la adecuación del régimen de Ingresos Brutos a la compraventa de criptomonedas representa un paso clave para alinear la normativa local con las tendencias internacionales en materia tributaria.
Reacciones favorables
Distintas voces del mundo fintech saludaron la decisión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. “Celebramos esta iniciativa de la Ciudad, que es el resultado de un proceso técnico, novedoso y con visión para adaptar el sistema tributario a la economía digital. Corrige una distorsión importante: no tenía sentido tributar sobre el volumen total de una operación y no sobre su resultado económico. Pasar a un esquema basado en el spread alinea la normativa con la lógica del negocio y con estándares internacionales”, afirmó Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech.
Biocca destacó que la Cámara venía trabajando en esta medida con el gobierno porteño desde el año pasado y que ayudará a la formalizción y el desarrollo de la actividad cripto: “Este tipo de avances son clave para construir un marco más competitivo y previsible para el crecimiento de la economía digital”, señaló.
“Es un paso en la dirección correcta. La nueva resolución de AGIP trae algo fundamental para la industria: claridad”, explicaron en Lemon, una de las empresas líderes del sector. “La nueva norma refleja mejor la lógica del negocio, reduce distorsiones y aporta previsibilidad. Además, se incorporan criterios claros de valuación y se reconoce la operatoria de proveedores de servicios de activos virtuales (PSAV) registrados ante CNV, alineando el tratamiento impositivo con el nuevo marco regulatorio del país”, agregaron.
La Argentina, explicaron en Lemon, “ya tiene adopción, talento y empresas construyendo. Con reglas más claras y acordes a la economía digital, sigue su camino de consolidarse como un hub regional de innovación tecnológica y cripto.”













