La selección argentina espera por su debut en el Mundial 2026 ante Argelia el próximo martes 16 de junio, a las 22, en Kansas City y en la previa al partido, el mítico cantante cordobés, Juan Carlos La Mona Jiménez, estuvo presente en la concentración de los campeones del mundo y se cruzó con algunos integrantes de la Scaloneta.
En medio de una entrevista con el streaming de AFA Estudio, desde Estados Unidos, el rey del cuarteto pasó un distendido momento y cantó algunos de sus éxitos. En el medio de la charla, La Mona fue sorprendida por los cordobeses Julián Álvarez y Nahuel Molina, quienes se encontraban detrás de las cámaras.
“¿Cómo anda? Empiezan los cordobeses, cómo no te voy a saludar, un gustazo mi amigo», expresó el cantante mientras el delantero oriundo de Calchín lo abrazaba y le obsequiaba su camiseta de la Argentina. “Te agradezco mucho de corazón. La verdad, qué picante que sos, te veo ahí haciendo goles con la Selección”, continuó Jiménez. Luego, Julián le firmó la remera y apareció en escena otro campeón del mundo cordobés: Nahuel Molina.

“¿Cuántos años tenías vos, 24, 25?“, preguntó La Mona a Álvarez, quien respondió que tiene 26 años. Luego, Molina le respondió con su edad: 29. ”Son unos pendejos desgraciados, son unos bebés», soltó entre risas. “Tengo una felicidad impresionante. Soy cábala, tengo mucha energía”, afirmó el legendario músico de 75 años. Por último, se sumó Lisandro Martínez para saludar al cantante y tomarse una foto.
Mientras Lionel Scaloni delinea el 11 titular frente a Argelia, el plantel disfrutó el sábado de un asado en la concentración y Emiliano Dibu Martínez compartió imágenes del momento de la preparación en la terraza del hotel y en medio de una tormenta que se desató en Kansas. Durante la grabación, el arquero preguntó: “¿Qué pasa Dieguito?”, a lo que uno de los parrilleros respondió: “Peleando contra viento y marea”. El jugador de Aston Villa, que aún se encuentra en la etapa final de recuperación de una fractura en el dedo anular de la mano derecha, destacó la dedicación de los cocineros: “Mirá qué crack, mirá lo que es esto”.
El festejo tuvo lugar mientras las sirenas de alerta sonaban en las calles de Kansas City y el Servicio Nacional de Meteorología advertía sobre ráfagas que podían alcanzar los 128 km/h (80 millas por hora). El mensaje oficial avisó: “Alerta de emergencia: grave. Tome refugio en un edificio, alejado de las ventanas. Escombros arrastrados por el viento podrían ser mortales para aquellos que se encuentren sin refugio”. Aunque la tormenta no derivó en un tornado en la zona de la concentración, las autoridades recomendaron extremar precauciones.
La jornada de la Selección había comenzado con modificaciones en la rutina por la previsión meteorológica. El cuerpo técnico adelantó el entrenamiento al turno matutino en el predio Compass Minerals de Sporting Kansas. El trabajo incluyó media hora de gimnasio, ejercicios técnicos y de definición en campo, y finalizó antes del mediodía. Por la tarde, algunos futbolistas como Nicolás Paz, Agustín Giay y José Manuel Flaco López aprovecharon para recorrer comercios del centro; Paz se tomó fotografías con simpatizantes argentinos.
La delegación, compuesta por futbolistas, cuerpo técnico, médicos, dirigentes, prensa y personal de apoyo, se resguardó en el hotel mientras afuera la tormenta arreciaba. No fue la primera vez que la selección argentina atravesó un episodio de estas características en Kansas City: durante la primera noche en la ciudad, se activaron las alarmas nocturnas del hotel tras una fuerte tormenta.













