
El viaje de Ailén Cova y su hija Alaia a los Estados Unidos marcó un punto de inflexión para la familia de Alexis Mac Allister en la antesala del Mundial 2026. Después de semanas de distancia, la diseñadora y la beba de ocho meses y medio vivieron un reencuentro lleno de emoción junto al futbolista, en una concentración que por unas horas dejó de lado la exigencia deportiva para dar paso a la calidez familiar.
La cuenta regresiva hacia el debut de la Selección Argentina llevó a que los jugadores recibieran a sus seres queridos, tal como ocurrió en la Copa del Mundo anterior. En este caso, la reunión de la familia Mac Allister-Cova no solo fue reflejada en palabras, sino también en imágenes que circularon en redes sociales, capturando gestos íntimos y la alegría de un padre con su hija.
El momento más esperado para la pareja se produjo durante la apertura de la concentración, cuando Alexis pudo abrazar a su hija tras una larga espera. En una de las postales compartidas, el mediocampista sostiene a la pequeña Alaia en brazos, ambos mirándose con una sonrisa y una conexión palpable. El detalle de la escena se completa con la beba acariciando el cuello de su papá, mientras él le sostiene suavemente la cabeza. La frase “Al fin”, acompañada de un corazón azul, sintetizó la emoción contenida durante días de ausencia.
El arribo de Ailén y Alaia a territorio estadounidense tuvo un solo objetivo: acompañar al jugador en el debut que la Selección Argentina disputará el martes 16 de junio. El reencuentro familiar no solo fue emotivo, sino que reflejó la complicidad y el afecto que comparten en este momento especial, en la previa del gran evento deportivo.

En una segunda imagen, la familia posa unida, sonriente y relajada, en lo que parece ser un living exterior. Alaia, en el centro, sostiene un pequeño juguete mientras sus padres la toman de una pierna cada uno, un gesto que expresa cercanía y ternura. La frase “Te extrañamos tanto”, publicada por Ailén y acompañada de la etiqueta a su pareja, refuerza el sentido de la reunión.
La vestimenta elegida para el reencuentro también llamó la atención. Alaia lució un pantalón de jean azul, remera de algodón y un saquito de lino blanco abrochado en la parte superior, combinando con medias blancas antideslizantes, pensadas para sus primeros pasos. Alexis, en tanto, vistió un conjunto deportivo con pantalón corto azul oscuro y remera blanca con el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino. Ailén optó por un saco oversize negro y jeans, logrando un estilo cómodo y sencillo, acorde a la ocasión.
La apertura de la concentración de la Selección Argentina para recibir a familiares no es solo un gesto logístico, sino una tradición que se consolidó en la preparación para Qatar 2022. En el ciclo actual, la “Scaloneta” volvió a dar espacio a los afectos, permitiendo que los futbolistas compartieran unas horas con sus familias antes del debut en el Mundial 2026.
La naturalidad del reencuentro se vio reflejada tanto en las imágenes difundidas por Ailén Cova como en los comentarios de quienes presenciaron la jornada. La prioridad, según las fotos y los relatos, estuvo puesta en la calidez del vínculo entre padre e hija, y en el deseo compartido de estar juntos en un momento de alta exposición pública para la familia.
En las jornadas previas al reencuentro, Ailén fue mencionada en los medios debido a rumores sobre una supuesta mala relación con el resto de las parejas de los futbolistas de la Selección. El tema adquirió relevancia cuando comenzaron a circular versiones que indicaban un distanciamiento o falta de integración.
Ante la consulta de Pochi, panelista de Puro Show, Ailén respondió de manera directa: “No, cero, no pasó nada. Lo que sí pasa es que yo no hago mi vida privada pública. Incluso me he juntado con varias fuera del ambiente del fútbol y desde el día uno me superincluyeron”. De esta forma, la diseñadora buscó despejar cualquier especulación sobre conflictos o tensiones en el grupo de acompañantes de la Selección, subrayando que mantiene un bajo perfil y que la integración fue natural desde el inicio.
La repercusión de sus palabras sumó un matiz más al clima previo al debut de la Selección. El énfasis en la privacidad y la vida fuera del foco mediático se volvió parte del relato, en contraste con la exposición que implica acompañar a un futbolista en una cita mundialista.














