
Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) alcanzaron, hasta el miércoles, el desvío de 125 buques comerciales en el marco del bloqueo marítimo impuesto contra los puertos de Irán, según informó el propio cuerpo militar. La operación, que inició el 13 de abril en el mar Arábigo, afecta tanto a embarcaciones que ingresan como a las que salen de los puertos iraníes, en cumplimiento de una proclamación presidencial emitida por Donald Trump.
En las últimas semanas, más de 15.000 integrantes de las fuerzas estadounidenses participaron en las maniobras, logrando desviar más de un centenar de embarcaciones, inmovilizar seis y autorizar el paso de al menos 26 buques de ayuda humanitaria.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, destacó el desempeño militar de parte de la Armada ubicada en Medio Oriente: “Nuestros militares están realizando una labor extraordinaria. Han sido sumamente eficaces al ejecutar la misión con precisión y profesionalismo, impidiendo el comercio de entrada y salida de los puertos iraníes, lo que ha asfixiado económicamente a Irán”.
Según el reporte del CENTCOM, más de 200 aeronaves y buques de guerra estadounidenses respaldan la operación marítima. Entre los principales activos desplegados figuran el Grupo de Ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, el Grupo de Ataque del portaaviones USS George HW Bush, el Grupo Anfibio de Preparación Trípoli/31.ª Unidad Expedicionaria de Marines y varios destructores de misiles guiados.
El sábado pasado, un buque de carga con bandera de Gambia quedó inmovilizado en el golfo de Omán después de que fuerzas estadounidenses dispararon un misil contra su sala de máquinas. El M/V Lian Star navegaba hacia un puerto iraní y no acató más de 20 advertencias emitidas por la tripulación estadounidense.
El bloqueo marítimo, el cual controla EEUU desde el Mar Arábico, incluye a buques de cualquier nacionalidad que naveguen hacia o desde los puertos iraníes localizados en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. El CENTCOM reiteró que la misión continuará bajo los parámetros fijados, con el objetivo de mantener la presión sobre las actividades marítimas vinculadas al comercio iraní.
Por su parte, el régimen iraní mantiene silencio respecto a sus autorizaciones para la circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, aunque permite el paso de decenas de barcos siempre que cumplan con una nueva normativa establecida por Teherán. Esta reglamentación requiere el pago de un “peaje” a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, entidad creada por Irán para gestionar los movimientos en la zona.
El CENTCOM advirtió que ejecutará operaciones militares cerca de Ormuz y atacará en legítima defensa a los buques que detecte colocando minas, en respuesta al cierre de ese corredor estratégico por parte de Irán desde el 28 de febrero. La advertencia, difundida el viernes pasado por el Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC), detalla que las maniobras se focalizarán en el área situada al norte de la península de Musandam, en Omán.

El CENTCOM calificó el nivel de amenaza en la región como crítico y precisó: “Irán continúa intentando obstaculizar el desminado y el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz”. El comunicado sostiene que “cualquier embarcación que sea observada realizando o apoyando actividades de colocación de minas será atacada por las fuerzas estadounidenses en legítima defensa”.
Teherán admitió la colocación de minas en las rutas más transitadas del estrecho, canal por el que circula una parte fundamental de las exportaciones de petróleo procedentes del Golfo Pérsico. Desde el inicio del conflicto con el régimen iraní, el 28 de febrero, el corredor marítimo permanece bloqueado, lo que incrementa las tensiones en la región y afecta el flujo energético global.













