Con un volumen de negocios de USD 597,8 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista descontó dos pesos o 0,1%, a $1.436,50, para interrumpir una racha de tres ruedas al alza en el inicio de junio.
“Con solo una rueda por delante para terminar esta semana el tipo de cambio mayorista acumula una suba de $28,50 (+2%), muy por encima del aumento de cinco pesos registrado en la semana anterior”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
El BCRA estableció una banda superior de su esquema cambiario en los 1.767,17 pesos. El tipo de cambio oficial quedó ahora a 330,67 pesos o 23% de ese límite.
“La cotización del dólar mayorista cedía algunos peldaños este jueves por una tranquila recomposición de carteras dolarizadas, mientras que el Banco Central aprovecha la liquidez en danza para sumar reservas internacionales”, graficó Reuters.
El dólar al público bajó cinco pesos o 0,3%, a $1.455 para la venta en el Banco Nación, a la vez que el blue ganó cinco pesos, a 1.435 pesos.
“En medio de una inusual calma cambiaria, en una plaza ayudada por dólares provenientes de las exportaciones de energía, de la agroindustria y por varias emisiones de deuda corporativa, la peso argentino viene de afirmarse por indicadores favorables de la macroeconomía”, añadió Reuters.
Además, el BCRA viene de superar los 10.000 millones de dólares comprados por mercado en 100 rondas financieras consecutivas, en línea al compromiso firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El BCRA cumplió su objetivo de compras de divisas por USD 10.000 millones para 2026, aunque todavía no alcanzó la meta de acumulación de USD 8.000 millones de reservas netas.
“Alcanzada la misma, probablemente la dinámica no cambie, dada las recomendaciones del FMI de acumular reservas y llegar al año electoral lo más holgado posible”, comentó Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero.
“Todavía no llegamos a mitad de año y e l BCRA ya superó esta semana los USD 10.000 millones de compras en el MLC en 2026, excediendo cualquier tipo de expectativa que podía tener el mercado a fin del año pasado, cuando se anunció el programa de compra de divisas . La autoridad monetaria ha sido tan contundente con las intervenciones que no ha habido ni una sola rueda desde el 5 de enero sin compras”, aportó la Consultora 1816.
Un reporte de Max Capital indicó que “los datos de mayo de CIARA mostraron que las ventas del agro se ubicaron por debajo de lo esperado, en parte por demoras que eventualmente deberían revertirse. Además, aún quedan más de USD 4.000 millones de emisiones de deuda corporativa pendientes de liquidación en el mercado cambiario, mientras que las exportaciones de energía y minería continúan mostrando un desempeño sólido”.
“En este contexto, la historia sigue siendo constructiva y el mercado continúa siendo, en gran medida, un mercado de vendedores. Esto no implica que esos vendedores estén dispuestos a convalidar cualquier tipo de cambio: considerando que la inflación mensual de los sectores no transables viene corriendo por encima del 2%, cierta depreciación nominal resulta necesaria. Seguimos esperando que el tipo de cambio cierre el año en la zona de $1.550 a $1.600 por dólar, por lo que niveles cercanos a $1.450 lucen atractivos como punto de entrada”, señalaron desde Max Capital.
“El Banco Central muestra una recuperación en su capacidad de intervención ante tensiones cambiarias, mediante la acumulación de reservas y un mayor margen de maniobra en el mercado de futuros. Por otro lado, se oficializó un cronograma de reducción de retenciones agropecuarias hasta 2028 para incentivar el sector. En el ámbito energético, se destaca la solicitud de Chevron para invertir en Vaca Muerta bajo el régimen RIGI”, comentaron los analistas de Rava Bursátil.













