Un gesto de amabilidad terminó con el pantalón roto y una frase que el estudio de Ahora Caigo (Eltrece) no olvidará pronto. Al estirar una pierna para alcanzar un regalo que la familia de una participante le acercaba desde la tribuna, Darío Barassi escuchó el sonido inconfundible de una costura que cede, y el pantalón quedó abierto a la altura de la cola. Lo que siguió fue una secuencia de humor involuntario que incluyó a la productora Luli Latorre, un dedo en el lugar equivocado y una frase que el conductor no pudo terminar en cámara.
Todo ocurrió durante la despedida de Sofía, conocida en el programa como “Eche”. Barassi se acercó a la tarima para recibir el obsequio que la familia de la joven quería entregarle, pero la distancia era mayor de lo esperado. El conductor levantó una pierna para ganar alcance y, en ese movimiento, el pantalón cedió. Fue Latorre, que estaba detrás de cámaras, quien lo vio de espaldas y advirtió lo que había pasado. El animador, ajeno todavía a la magnitud del percance, se agachó para que ella le señalara exactamente dónde estaba el agujero. La productora, en el intento de marcar el punto, terminó tocándole la cola. “Me metiste el dedo en el ort…”, le dijo Barassi entre risas, ante la carcajada generalizada del estudio.

Lejos de interrumpir el programa para cambiarse, el conductor optó por seguir adelante con el pantalón roto. La decisión, coherente con su estilo, convirtió el percance en otro de los momentos que definen el tono del ciclo: el presentador no para, no edita y no esconde lo que pasa en el estudio.
Semanas atrás, el conductor había protagonizado otro episodio similar. En plena emisión, Latorre lo alertó desde detrás de cámaras que tenía la camisa empapada de transpiración. El animador no minimizó la situación ni siguió como si nada: anunció en vivo el “operativo secar a Barassi” y se retiró hacia los fondos del decorado, donde la productora lo esperaba con una toalla y una remera de reemplazo. Al volver al set, con la indumentaria cambiada, pidió que todos actuaran con normalidad. “Todos me aplauden como: ‘Qué lindo está el gordo’, ¿OK?”, le dijo al público antes de retomar el juego, en una de las frases que más circularon de esa jornada.
Estos episodios se enmarcan en una temporada en la que Ahora Caigo acumula momentos que trascienden la dinámica del juego. Antes del incidente con el pantalón, el programa vivió una de sus instancias más tensas del ciclo cuando una participante llamada Sabrina llegó a la ronda final y enfrentó diez preguntas en dos minutos por un premio de 7 millones de pesos. La octava pregunta la dejó paralizada por unos segundos: “Es reemplazar”, leyó Barassi. Solo después de que el conductor repitiera la consigna, Sabrina respondió “sustituir” y siguió adelante. La décima pregunta también la puso al límite, y una pista sutil del conductor fue suficiente para que cerrara la serie y se llevara el pozo. El abrazo entre ambos al final de la ronda fue la imagen de esa jornada.
El programa también tuvo espacio para el humor más inesperado en otra emisión reciente. El conductor recibió a Yamila Antivero, una empleada municipal oriunda de Brandsen, que desde el primer minuto descolocó al conductor. Primero se negó a decir su edad —solo admitió que no le gustaban los 40 y que prefería tener 41 antes que cumplirlos— y luego reveló el dato que dejó al estudio sin palabras: llevaba 25 años con su único novio, con quien se había puesto en pareja a los 15. “¡No podés morir con un solo hombre!”, reaccionó Barassi. Yamila no se inmutó: “Se puede, se puede. Está bárbaro”, respondió, firme. El conductor tuvo que cerrar el segmento con una pregunta directa —“¿Podemos jugar o no?“— para retomar el ritmo del programa.














