
El mercado de la construcción atraviesa una etapa marcada por la tensión entre la evolución de los costos, la dinámica cambiaria y la recuperación de la actividad. Aunque el costo en pesos se mantuvo en alza, la suba del dólar de junio compensó, en un marco en que la apreciación cambiaria viene golpeando al sector.
Según Reporte Inmobiliario, el costo de construir un edificio de propiedad horizontal volvió a incrementarse durante junio medido en pesos. Sin embargo, el aumento del tipo de cambio durante el mismo período compensó esa suba. En consecuencia, al expresar el presupuesto en dólares, el costo medido en esa moneda registró una disminución respecto del mes anterior.
El presupuesto actualizado para el edificio tipo utilizado como referencia para el informe ascendió a $2.077 millones, lo que representa un incremento mensual del 2,04%. Si bien el costo de construcción continuó aumentando en moneda local, la variación fue inferior a la registrada en mayo, lo que evidencia una desaceleración en el ritmo de ajuste.

En términos unitarios, el costo se ubicó en $1.946.359 por m² total y $2.629.482 por m² vendible. Este último constituye el principal indicador para evaluar la factibilidad económica de nuevos desarrollos, ya que refleja el costo que debe recuperarse exclusivamente sobre la superficie comercializable.
Medido en dólares, el presupuesto total se redujo a USD 1.375.341, equivalente a USD 1.289 por m² total y USD 1.741 por m² vendible, lo que supone una disminución mensual del 2,35%. Esta caída en dólares responde a una apreciación del tipo de cambio de referencia superior al incremento registrado por los costos de construcción en pesos.
“La reducción no obedeció a una baja del costo de construcción sino al comportamiento del tipo de cambio. Durante junio la cotización del dólar utilizada para la conversión aumentó por encima del incremento registrado por los costos en pesos, modificando la relación entre ambas variables y reduciendo la expresión del presupuesto en moneda estadounidense”, señaló Reporte Inmobiliario.

“Para desarrolladores e inversores este comportamiento constituye un dato relevante. Si bien la construcción continúa encareciéndose en pesos, una parte del aumento quedó absorbida por la evolución cambiaria, generando un alivio parcial”, agregó.
Igualmente el costo continúa en niveles elevados en términos históricos y sigue condicionando la rentabilidad potencial de nuevos emprendimientos.
En paralelo, vale recordar que el Índice del Costo de la Construcción subió 2,6% en junio respecto a mayo, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Como resultado, avanzó 32,1% interanual; en este caso por debajo de la inflación que se ubicó en 33,5%. El aumento fue resultado del alza de materiales (1,8%), mano de obra (3,3%) y gastos generales (2,8%).
Los mayores aumentos se observaron en Yesería (5,7%), Instalación eléctrica (4,4%), Pintura (4,1%) y Otros trabajos y gastos (3,7%), y las menores variaciones en Movimiento de tierra (1,2%), Vidrios (0,9%), Carpintería de madera (0,6%) y Carpintería metálica y herrería (0,6%).
Por otra parte, en junio, el Índice Construya (IC) —que mide la evolución de las cantidades vendidas al sector privado de productos para la construcción fabricados por las empresas que integran el Grupo Construya— registró una caída mensual desestacionalizada del 1,99% y una baja interanual del 0,6%.
No obstante, durante el primer semestre de 2026 las empresas despacharon al mercado interno un 0,5% más de productos en comparación con el período enero-junio de 2025.
“Si bien se interrumpió la tendencia de recuperación observada en los meses previos, consideramos que esto no modifica el escenario de fondo, ya que estimamos que responde a factores transitorios. En consecuencia, proyectamos un leve crecimiento de la demanda de insumos durante la segunda mitad del año”, señalaron desde Construya.













