
Modificar el olor de la comida para gatos podría ser clave para resolver el rechazo alimenticio de muchos felinos, según una investigación publicada por New Scientist. La importancia del olfato en el apetito felino posiciona esta pista como una posible revolución para el bienestar y la nutrición de las mascotas.
Variar el olor del alimento puede incentivar a los gatos a comer productos que antes rechazaban. El estudio demuestra que, al modificar el aroma, se despierta el interés del animal, ofreciendo a los propietarios una estrategia concreta cuando enfrentan problemas de alimentación con su mascota.
El rechazo repentino de la comida habitual es un problema frecuente para quienes cuidan gatos. Este comportamiento suele calificarse como exigencia, pero la ciencia apunta al aburrimiento olfativo como causa principal.
Cómo afecta el olor de la comida para gatos al apetito
El investigador principal Masao Miyazaki y su equipo de la Universidad de Iwate (Japón) realizaron un experimento con 12 gatos, 6 machos y 6 hembras no esterilizados. Los animales recibieron diferentes marcas comerciales de alimento seco durante ciclos de 10 minutos, mientras los científicos registraban la cantidad ingerida.
Tras 10 minutos, se daba un descanso similar antes de probar con la misma comida o una diferente, repitiendo este proceso 6 veces hasta completar 110 minutos. Los resultados mostraron que los gatos disminuían la cantidad que comían conforme avanzaban las rondas, pero la reducción era marcada cuando siempre se ofrecía el mismo alimento.

En contraste, cuando se cambiaba de tipo de alimento en cada ciclo, los felinos duplicaban la cantidad consumida respecto a quienes recibían siempre la misma variedad. Para analizar el impacto del olor, los investigadores usaron un cuenco doble con una barrera perforada; así, los gatos podían oler, pero no acceder, a un alimento distinto colocado en la parte inferior.
Durante 5 rondas, el aroma era igual, pero en el sexto ciclo se introdujo un olor nuevo, lo que provocó una clara recuperación del apetito: los gatos comieron aproximadamente el doble que en las sesiones previas. Según Miyazaki, ese simple cambio influyó considerablemente en el apetito y puede lograrse con pequeños ajustes, como variaciones en el aderezo o el entorno del plato.
Miyazaki afirmó a New Scientist que los gatos “no necesariamente son quisquillosos como se suele pensar, simplemente pueden perder interés cuando el olor de la comida se vuelve predecible”.
Opiniones de expertos sobre los gatos quisquillosos
La especialista en comportamiento animal Katherine Houpt de la Universidad de Cornell considera que la gran oferta de comida felina responde a este fenómeno. Se pregunta: “¿Acaso los gatos cambian de ratones a pájaros tras comer uno o dos ratones?”
El investigador Scott McGrane del Waltham Petcare Science Institute (Reino Unido) señala que tanto en experiencia profesional como personal ha observado la dificultad que conlleva mantener el apetito felino. En declaraciones a New Scientist, destacó que el estudio “aporta datos interesantes sobre el impacto del aroma en la conducta alimenticia”.
En ese sentido, recomienda alternar sabores húmedos y mezclar alimentos secos y húmedos como método práctico para mantener el consumo.

El especialista David Thomas de la Universidad Massey (Nueva Zelanda) advierte que la estrategia de ofrecer diferentes sobres o alternar frecuentemente los sabores puede conducir al aumento de peso en los gatos, un riesgo relevante en la actualidad.
Para la experta en comportamiento felino Mikel Delgado, la clave está en aportar una variedad amplia de olores y opciones. Sugiere cuidar tanto la cantidad diaria proporcionada como la salud general, para preservar un peso saludable en los felinos.
Recomendaciones para el manejo del apetito felino y la alimentación
De acuerdo con New Scientist, los expertos recomiendan a los propietarios de mascotas introducir variaciones de aroma, alternar marcas o texturas y controlar siempre la cantidad ofrecida para incentivar la aceptación de nuevos alimentos sin exceder el consumo diario.

Delgado recuerda que la limpieza regular del cuenco del gato resulta fundamental para evitar olores antiguos que puedan provocar rechazo. Los especialistas insisten en que, si el felino muestra poca disposición a comer a pesar de estos cambios y cuidados, es necesario considerar una consulta veterinaria para descartar problemas de salud más serios.
Preservar el interés felino en la comida depende de la variedad sensorial lograda a través de cambios de olor y de combinaciones de sabores, junto con prácticas de higiene y control de cantidades. Así se facilita el bienestar y una alimentación responsable para la mascota en casa.
Como destaca New Scientist, revisar y limpiar los utensilios de los gatos ayuda tanto a eliminar olores y prevenir el rechazo olfativo, como a identificar tempranamente posibles enfermedades si la falta de apetito persiste. Este enfoque refuerza la importancia del cuidado preventivo y atento en la alimentación de los felinos.














