El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo campaña este martes en Texas con un doble objetivo: impulsar la candidatura al Senado del republicano Ken Paxton y exhibir el primer petrolero con crudo venezolano llegado en virtud de un acuerdo que su gobierno firmó con Venezuela. La jornada incluyó también el anuncio de una flexibilización de las normas sobre metano para la industria petrolera y gasífera.
Con los altos precios del combustible como telón de fondo —un factor que pesa sobre las aspiraciones republicanas en las legislativas del 3 de noviembre—, Trump programó dos paradas en extremos opuestos del mayor estado productor de petróleo del país. En Corpus Christi, frente a un buque tanque amarrado en el golfo de México, señaló la embarcación ante sus seguidores. En Lubbock, al oeste del estado, reveló medidas para abaratar los costos de producción energética.
Trump celebró “la mayor victoria petrolera de la historia” frente al buque tanque
El mitin de Corpus Christi tuvo como escenografía el petrolero que, según el mandatario, transportaba el primer cargamento recibido de Venezuela bajo el acuerdo que Washington alcanzó tras la caída de Nicolás Maduro. “Estamos celebrando la mayor victoria petrolera de la historia. Al vencedor le corresponde el botín, ¿no?”, dijo Trump ante sus seguidores.
El presidente anunció en agosto un pacto que otorga a Estados Unidos acceso a una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas. La Casa Blanca anticipó en septiembre que el petróleo derivado de ese acuerdo llegaría a las reservas estadounidenses en noviembre. Un alto cargo del gobierno confirmó a la agencia Reuters que el crudo será procesado en refinerías de ExxonMobil y Citgo.
Texas ha sido durante décadas uno de los principales centros de refinado del crudo venezolano, un tipo de petróleo pesado cuyo procesamiento requiere infraestructura especializada que varias plantas texanas ya poseen.
En Lubbock, Trump anunció la derogación de las regulaciones de metano de la era Biden
Durante su parada en Lubbock, el presidente comunicó una propuesta de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) para revocar las normas que la administración de Joe Biden había impuesto a la industria. Esas regulaciones obligaban a las empresas a reparar equipos con fugas y a inspeccionar periódicamente los pozos en busca de emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero.
“Esta noche voy a derogar oficialmente las costosas e innecesarias regulaciones de Biden sobre el metano para ahorrar a los consumidores y a los productores de energía USD 45.000 millones en costos, liberar grandes cantidades de gas natural de Texas y producir 210 millones de barriles de petróleo”, declaró Trump.
Según un portavoz de la Casa Blanca, el plan aliviará la carga sobre los pozos pequeños y de baja producción y pondrá fin a un programa que permitía a grupos externos denunciar grandes fugas de metano. También suavizará las normas que apuntaban a eliminar de forma progresiva la quema rutinaria de gas en los pozos petrolíferos.
Paxton enfrenta una contienda reñida
La visita a Texas fue también un acto de campaña. Trump buscó movilizar el voto a favor de Ken Paxton, el candidato republicano al Senado que se encuentra en una carrera ajustada contra el demócrata James Talarico. Una derrota en Texas el 3 de noviembre complicaría el camino del Partido Republicano para conservar su estrecha mayoría en la Cámara Alta.
Paxton fue imputado por delitos de fraude bursátil en 2015 y sometido a un proceso de destitución por la Cámara de Representantes de Texas en 2023. El caso penal fue desestimado en 2024 tras un acuerdo con la fiscalía, y el Senado estatal lo absolvió en el juicio político. A pesar de esos antecedentes, Trump lo respaldó, aunque lo ha calificado públicamente de “un grano en el culo a veces”.
El multimillonario tecnológico Elon Musk y otros donantes están invirtiendo cientos de millones de dólares en un esfuerzo de última hora para rescatar la campaña del candidato republicano.
Trump apodó al candidato demócrata “Talafreako”, y este lo convirtió en merchandising
El presidente dirigió ataques duros contra Talarico, a quien acusó de oponerse a los valores de Texas en temas como la producción de petróleo, la inmigración y los derechos de las personas transgénero. “Nuestra política siempre ha sido: ‘perfora, nena, perfora’. Y ahora estamos perforando. Pero si Texas elige al comunista James ‘Talafreako’, esa riqueza desaparecerá rápidamente”, afirmó.
Talarico ha capitalizado el apodo como herramienta de recaudación: su campaña vende camisetas con el lema “Soy un Talafreako”. El candidato demócrata respondió a los ataques con un mensaje conciso: “Somos una amenaza para su sistema corrupto”.














