
Una ex cabo de la Policía Federal Argentina (PFA) fue detenida en la localidad de Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, luego de haber sido acusada de dedicarse a la venta de drogas al menudeo bajo la modalidad delivery. Según trascendió, la acusada había sido expulsada de la fuerza en 2023 por amenazar con su arma a un inquilino.
La detención se concretó este viernes, cuando la mujer, identificada como K. A. C., de 33 años, fue arrestada junto a su pareja, M. A. F., también de 33. Ambos estaban bajo investigación, lo que derivó en la realización de dos allanamientos y la incautación de cocaína fraccionada para su comercialización.
Todo comenzó con una denuncia radicada por los vecinos, quienes aseguraron haber notado movimientos sospechosos cerca de los domicilios de la ex policía y su novio. A partir de esto, se activó una pesquisa que incluyó seguimientos encubiertos, vigilancias fijas y móviles, así como registros fílmicos aportados por el Laboratorio de Imágenes del Municipio.
De esta manera, la investigación judicial determinó que la pareja combinaba la venta de estupefacientes desde el interior de la vivienda de Curima y el reparto mediante autos de aplicaciones. Así, el viernes a la madrugada, el personal de la DDI de Morón allanó dos viviendas ubicadas en Fernando Fader al 1800, entre El Tordo y Niceto Vega, y la otra en el 2100 de la misma arteria, entre Pinto y Villegas.

Según la información publicada por Primer Plano Online, durante las requisas, se secuestraron 43 envoltorios de nylon con cocaína, una balanza de precisión, tres teléfonos celulares y un handy con frecuencia policial. Estos elementos fueron considerados de interés para la causa que llevan adelante los fiscales Marisa Monti y Emiliano Rodríguez Reggiani, a cargo de la UFI N° 9 de Morón.
A raíz de esto, la pareja quedó a disposición de la justicia bajo cargos de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización. La causa cuenta con el aval de la jueza de Garantías Laura Mariel Pinto. Se espera que ambos sean indagados en las próximas horas, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la actividad delictiva.
Por otro lado, se conoció que la mujer había sido exonerada de la Policía Federal Argentina en 2024 tras un incidente previo en el que fue señalada por amenazas a un inquilino para que abandonara una vivienda con contrato vencido.
El episodio había ocurrido en 2023, cuando un hombre utilizó el arma reglamentaria de la ex cabo policial para intimidar a la víctima. Luego de que esta denunciara lo ocurrido ante la policía, poco después, se concretó la captura del sospechoso. Fue así que se descubrió que este portaba el arma que estaba registrada bajo el nombre de la ahora acusada por venta de drogas.
A raíz de esto, se ordenó la detención del acusado de haber amenazado al inquilino, como la de la dueña del arma. Finalmente, un año más tarde, las autoridades de la fuerza de seguridad resolvieron que K. A. C. fuera desafectada de manera permanente de su cargo.
Delincuentes simularon ser policías y asaltaron con violencia a una familia en Ituzaingó
Una familia de Ituzaingó fue víctima de un asalto violento el pasado 14 de mayo, cuando un grupo de delincuentes simularon ser policías y emplearon un ariete similar al utilizado por las fuerzas de seguridad para irrumpir en la vivienda.
El episodio ocurrió alrededor de las 20:20 horas, en una casa situada a solo veinte metros de la avenida Intendente Carlos Ratti, en el conurbano bonaerense. Según registraron las cámaras de seguridad, los asaltantes, con rostros y manos cubiertos y calzado protegido con medias para evitar dejar huellas, ingresaron tras violentar la doble puerta de acceso.
El accionar del grupo fue metódico y mostró un despliegue coordinado. En apenas dos minutos y medio, los ladrones lograron entrar, mientras los moradores se refugiaban en una de las habitaciones. Durante el asalto, uno de los integrantes de la familia escapó por el techo para pedir auxilio a los vecinos y activar el cerco eléctrico. La alarma vecinal sonó casi de inmediato, lo que contribuyó a que los delincuentes abandonaran el lugar apresuradamente, aunque sin mostrar señales de pánico.
Según relató Débora, víctima y madre de la familia, a TN, el ataque fue tan meticuloso que “no parecían el clásico ladrón”, lo que generó sospechas sobre un posible vínculo de los autores con las fuerzas de seguridad. Asimismo, remarcó que “alguien les pasó el dato, pero mal”, sugiriendo que los ladrones buscaban un botín mayor.

Durante el robo, los asaltantes exigieron repetidamente dólares y dinero en efectivo. Débora aseguró que “les ofrecí todo lo que teníamos y les di las llaves de los autos, pero solo querían dinero en efectivo”. Ante la falta de la suma esperada, los delincuentes recurrieron a la violencia física, golpeando en la cabeza tanto a la madre como a su hija.
Pese a que la familia activó todos los dispositivos de seguridad instalados: cerco eléctrico, cámaras de vigilancia y puertas metálicas, indicaron que el ingreso fue violento y rápido. En la secuencia registrada por las cámaras, se observó también a un cuarto integrante del grupo maniobrando un vehículo y alineándolo frente a la vivienda.
Los delincuentes huyeron a pie y en auto, sin mostrar urgencia ni temor a ser identificados, reforzando la hipótesis de un grupo experimentado y organizado. Una vecina relató que, al retirarse, “uno de los asaltantes saludó con la mano a uno de los vecinos”, gesto que calificó como una muestra de impunidad.
El resultado del robo fue la sustracción de una consola de videojuegos, una billetera y un celular, por lo que la familia realizó la denuncia policial tras el hecho. Según la víctima, la alarma vecinal “se activa casi cada dos días por intentos de robo o sustracción de vehículos”, lo que evidenciaría una situación de creciente preocupación entre los vecinos de Ituzaingó por la frecuencia y violencia de los delitos cometidos bajo modalidades coordinadas y con apariencia de operativos oficiales.













