
Un hombre de 29 años fue demorado por la Policía de la Ciudad durante la madrugada del domingo, tras ser sorprendido mientras realizaba pintadas con aerosol en el frente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en Uriburu al 600, en el barrio porteño de Balvanera.
El operativo se inició luego de que personal policial fuera desplazado de urgencia tras recibir la alerta sobre la presencia de un sospechoso vandalizando la fachada exterior de la institución.
Al llegar al lugar, los efectivos identificaron al hombre, quien indicó tener domicilio en la ciudad bonaerense de La Plata. Durante la inspección, los agentes constataron una pintada reciente de color verde fluorescente sobre el paredón de concreto que cubre la garita de seguridad del edificio. Además, comprobaron que el individuo tenía en su poder seis latas de pintura en aerosol listas para ser utilizadas.
Fuentes policiales señalaron que, tras la consulta con las autoridades judiciales del área, se dispuso labrar un acta contravencional por ensuciar bienes y se notificó formalmente al contraventor. También se procedió al secuestro de la totalidad de los aerosoles hallados en su poder.

La conducta del detenido fue encuadrada como una contravención por ensuciar bienes, lo que establece sanciones de uno a quince días de trabajos de utilidad pública o multas económicas para quienes manchen o ensucien bienes públicos o privados, con agravantes cuando el hecho afecta edificios de valor simbólico o institucional, como templos religiosos o sedes comunitarias.
La intervención se ajustó a los procedimientos previstos para la protección de la propiedad comunitaria y la prevención de actos de vandalismo en la Ciudad.

En marzo de 2026, las autoridades de la AMIA recibieron un correo electrónico con amenazas de bomba. El mensaje, titulado “YIHAD ISLAMICA”, aseguraba que habían colocado explosivos tanto en la AMIA como en la Embajada de Israel, rememorando los atentados de 1992 y 1994. Además, contenía referencias a citas del Corán y amenazas explícitas, lo que motivó una inmediata intervención del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina. Tras una exhaustiva inspección, las autoridades confirmaron que no se hallaron artefactos explosivos.
El caso quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°9 y se inició una investigación para rastrear el origen del correo electrónico. Si bien la amenaza generó máxima alerta y llevó a reforzar la seguridad en puntos sensibles de la comunidad judía y sedes diplomáticas, no se consideró que proviniera directamente de un grupo terrorista, sino que podría haber estado vinculada a mensajes internos en el contexto del conflicto en Medio Oriente.













