Durante un operativo en Córdoba, decomisaron más de 150 kilos de carne en Villa San Nicolás, en el departamento Santa María, por presunto faenamiento clandestino. Los establecimientos inspeccionados operaban de manera irregular y carecían de las habilitaciones requeridas para procesar y vender productos de origen animal. El procedimiento se activó a partir de denuncias por presuntas maniobras de faena clandestina y comercialización irregular de carne y subproductos cárnicos.
El operativo fue realizado por el Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba a través de la Dirección General de Fiscalización y Control junto con la Patrulla Rural. Durante la inspección, los agentes detectaron las infracciones y determinaron que el establecimiento no reunía las condiciones higiénico-sanitarias necesarias para garantizar la inocuidad de los alimentos, según el reporte difundido por las autoridades. También indicaron que no se acreditaron los controles sanitarios ni las habilitaciones exigidas para desarrollar la actividad.
Las actuaciones se encuadraron en el marco de la Ley Nº 10.326 (Código de Convivencia), que sanciona conductas que afectan la salud y la seguridad pública; la Ley Nº 6.974, que regula la comercialización de la carne y exige habilitaciones, controles sanitarios y condiciones adecuadas para la producción y venta de productos cárnicos; y la Ley Nº 5.542, que establece normas sobre marcas y señales para garantizar la correcta identificación y trazabilidad del ganado.
Estas normativas facultan a las autoridades provinciales a realizar inspecciones, decomisos y clausuras cuando se detectan infracciones vinculadas con la faena, el transporte o la comercialización irregular de carne, con el objetivo de proteger la salud pública y asegurar el cumplimiento de los estándares sanitarios y legales.
La mercadería incautada fue trasladada a un frigorífico habilitado para su destrucción. Además, se dispuso el cese inmediato de las actividades y el secuestro de los elementos utilizados para la presunta faena clandestina, según el Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba. La faena clandestina dificulta el control de enfermedades zoonóticas, como la triquinosis y la brucelosis, y puede derivar en brotes alimentarios perjudiciales para la población.
En este marco, la cartera provincial recordó que los productos cárnicos destinados al consumo humano deben provenir de establecimientos habilitados, con controles sanitarios, condiciones adecuadas de elaboración y sistemas de trazabilidad. Las denuncias por establecimientos ilegales pueden realizarse en la plataforma digital de la Dirección General de Fiscalización y Control o mediante la línea gratuita 0800-8888-2476.
En este escenario, la colaboración ciudadana resulta fundamental. Las autoridades instan a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa y a exigir, en cada compra, la documentación que respalde la procedencia y el control sanitario de la carne y sus derivados. El fortalecimiento de los controles y la concientización social buscan garantizar alimentos seguros y fortalecer la confianza en la cadena de comercialización, protegiendo tanto la salud de los consumidores como el trabajo de quienes actúan dentro de la legalidad.
Este procedimiento en Santa María se suma a otros operativos realizados recientemente en la provincia. A mediados de mayo, en la localidad de Hernando, departamento Tercero Arriba, el Ministerio de Bioagroindustria también decomisó cerca de 150 kilos de carne y clausuró establecimientos luego de constatar la existencia de instalaciones no habilitadas para faenamiento y desposte de medias reses, así como diversos elementos utilizados para la actividad ilegal.
En ese caso, también detectaron que los espacios no cumplían con las condiciones higiénico-sanitarias necesarias, carecían de habilitaciones y no contaban con análisis de laboratorio sobre la carne. Ante estas deficiencias, las autoridades dispusieron la clausura de los establecimientos, el cese inmediato de las actividades, el traslado la carne a un frigorífico y el secuestro de los instrumentos empleados.
Las autoridades provinciales remarcan que ambos casos forman parte de una política de control, orientada a prevenir la faena en distintos puntos del territorio. Estas acciones buscan resguardar la salud pública y asegurar el cumplimiento de la normativa vigente, en un contexto donde el consumo de carne en Argentina atraviesa niveles históricamente bajos.













