La expansión internacional de Guanaco to English ha convertido un proyecto universitario en una marca que conecta la cultura salvadoreña con comunidades de todo el mundo.
El fenómeno comenzó con la venta de un diccionario impreso de palabras y expresiones propias de El Salvador, llegando a países tan distantes como Japón, Finlandia y Australia, según relata su creador, Diego Argueta, quien afirma que la demanda surgió tanto de extranjeros como de la diáspora salvadoreña interesada en mantener vivas sus raíces y compartir su jerga con nuevas generaciones y entornos.
Desde su origen, la iniciativa fue el resultado de distintas vivencias personales en lugar de un solo evento inspirador. En 2012, Diego, entonces estudiante de diseño gráfico, viajó a Costa Rica y experimentó prejuicios y desconocimiento hacia los salvadoreños, lo que le llevó a reflexionar sobre la imagen del país.




Esa inquietud coincidió con sus estudios de diseño editorial y culminó en la creación de un primer compilado digital de ochenta y cuatro palabras típicas, presentado como trabajo universitario e incluido después en su portafolio profesional.
Con los años, Diego amplió la idea tras revisar antiguos proyectos. Recorrió centros comerciales y espacios públicos para identificar nuevas palabras y expresiones, lo que permitió aumentar la colección a ciento ochenta y cuatro términos.
“No lo pensé ni como marca ni como empresa”, admitió Diego en entrevista con Infobae. Pero con el tiempo, la idea resurgió cuando, ya egresado y trabajando en una ONG, sintió la necesidad de un desafío creativo adicional. Fue entonces cuando revisó su portafolio y redescubrió el germen de lo que sería Guanaco to English.
El objetivo era transformar el diccionario en un producto físico más sólido y vendible, manteniendo la fidelidad al contexto y uso real de cada expresión.

El salto de proyecto a marca y fenómeno en redes sociales
El relanzamiento tuvo lugar en enero de 2018: Diego comenzó a publicar una palabra al día en Instagram y, en apenas una semana, la cuenta alcanzó mil seguidores.
Ante la respuesta, adelantó la impresión del primer tiraje del diccionario y comprobó, gracias a la interacción con el público, que existía una demanda real y entusiasta por el producto.
El personaje de Humberto Pérez se convirtió en la voz de la marca. “Humberto es extrovertido”, explicó Diego a Infobae, detallando el proceso de dotar de personalidad a una simple ilustración en blanco y negro. El tono spanglish y la actitud optimista de Humberto lograron que las publicaciones tuvieran un sello inconfundible.
En solo dos semanas, se agotaron los primeros doscientos ejemplares durante una venta presencial que reunió a multitudes y llevó a Diego a dejar el anonimato.
El crecimiento de la marca se aceleró durante la pandemia, cuando Humberto, el personaje central y voz de Guanaco to English, se volvió figura de apoyo y desahogo para la audiencia en redes sociales.
Los seguidores compartieron inquietudes y sentimientos usando la jerga nacional, consolidando a Humberto – un tipo entusiasta, amigable y lleno de energía, creado por Diego-como referente educativo, empático y cercano. De ilustración sencilla, el personaje evolucionó a peluche, títere y finalmente, a la auténtica imagen de la marca.

La serie de diccionarios creció con nuevos volúmenes: el segundo, publicado en 2022, sumó doscientas treinta palabras más, y un tercer tomo, dedicado a las malas palabras desde un enfoque educativo y sin vulgaridad, se lanzará en junio.
Productos, colaboraciones y visión de futuro
Actualmente, la oferta de Guanaco to English va más allá del diccionario. La marca incluye stickers, camisetas, tazas, llaveros y peluches en torno a Humberto, ese “chero” (amigo) que tanta gente ahora quiere.
Además ha logrado alianzas con instituciones como UNICEF, que han permitido a Diego y a su personaje impartir charlas y talleres para jóvenes en diversas localidades de El Salvador.
El impacto resulta especialmente fuerte entre los salvadoreños que residen en el extranjero. Diego cuenta que encuentran en el diccionario una manera de mantener su identidad y compartirla con familiares y amigos de otros países.
Diego cuenta que ha enviado ejemplares a países de América, Europa y Asia, cumpliendo el objetivo de “acortar la distancia entre la cultura salvadoreña y el resto de culturas”.
Quienes deseen saber qué es hoy Guanaco to English encuentran una comunidad activa en redes sociales, productos disponibles tanto en línea como en tiendas físicas dentro de El Salvador, y una identidad de marca en desarrollo continuo. Humberto sigue creciendo como títere en videos y eventos, y el impulso proviene del entusiasmo de su creador y el apoyo orgánico de miles de seguidores.

Proyectos internacionales y el futuro de la marca
En el ámbito internacional, Diego representó a El Salvador en festivales y eventos como el festival de la pupusa en Washington D.C. y actualmente participa en el programa de liderazgo YLAI del Departamento de Estado de Estados Unidos, donde comparte experiencias con emprendedores de toda América.
En estos viajes, Humberto- su títere y amigo- es parte fundamental, acompañando a su creador como embajador cultural y educativo.
El futuro de Guanaco to English prevé expandirse a nuevos formatos, inspirado en programas como Plaza Sésamo o los Muppets, para crear contenidos audiovisuales centrados en la cultura salvadoreña.
El objetivo es desarrollar más personajes y abordar temas como gastronomía, tradiciones, lugares turísticos y frases típicas, siempre con un enfoque inclusivo, educativo y de humor.

Quienes buscan adquirir los productos pueden hacerlo a través de las redes sociales de la marca o en tiendas físicas como Nahanché, Mayan Gifts y varios puntos en centros comerciales y el aeropuerto de El Salvador.
Diego, de treinta y cinco años y diseñador gráfico, considera que el miedo es parte del proceso creativo. “Esas ideas muchas veces son las mejores, porque son las más originales”, aconsejó a quienes dudan de sus proyectos.
“Nada, nada, nada ni nadie te va a parar, pues… Cuando tengas esas ideas locas, originales, que creas que a nadie le va a gustar, es cuando más tenés que hacerlo”.
La marca, hasta ahora, ha sido autofinanciada, salvo por la reciente beca del Departamento de Estado de Estados Unidos que le permitió unirse a la iniciativa YLAI. “Todo ha sido autofinanciado”, subrayó.













