
Cada año, las academias de la Premier League descartan a miles de jóvenes futbolistas que no cuentan con ninguna red de contención, mientras unos pocos alcanzan la primera división. Para quienes quedan excluidos del sistema profesional, existe el Premier League Futures, un programa reciente que brinda oportunidades educativas y apoyo.
Iyiola Adebayo, quien fue capitán juvenil del West Ham United y es futbolista inglés con raíces nigerianas, pasó de estar ocho años en la academia del club a un empleo de medio tiempo como repartidor en Domino’s —una cadena de comidas en Reino Unido— cuando tenía 16 años, todo esto en un lapso inferior a seis meses.
De acuerdo con un informe elaborado por el diario local The Guardian, el joven talento inglés ingresó al centro de formación del West Ham a los ocho años, la misma cantera que produjo a figuras como Rio Ferdinand, Joe Cole y Declan Rice. Fue premiado con una beca antes que cualquier otro jugador de su generación, pero una luxación de hombro frenó su desarrollo en el primer año. Aunque llegó a disputar encuentros con los equipos sub-21 y sub-23, el club decidió no renovarle el contrato a los 16.
A partir de allí, comenzó un período de pruebas en clubes de distintas partes del país, muchas veces al 50% de sus capacidades físicas por las lesiones acumuladas, y con un impacto anímico que él mismo describe como una crisis de identidad. “Siempre fui Iyiola, el que juega para el West Ham”, señaló el jugador en declaraciones recogidas por el medio británico.
El programa que abre puertas más allá del campo

El Premier League Futures nació en 2017 como parte de una obligación reglamentaria para que las academias ofrezcan al menos tres años de seguimiento a los jugadores liberados durante la fase de desarrollo profesional, es decir, entre las categorías sub-17 y sub-21. El programa incluye dos iniciativas para menores de 16 años sin contrato y un ciclo de 12 meses destinado a futbolistas de entre 18 y 24 años, tanto en activo como retirados de las academias.
La propuesta va más allá del acompañamiento emocional: introduce a los jóvenes en posibles trayectorias profesionales dentro y fuera del deporte. Análisis de rendimiento, preparación física, gestión comercial, marketing deportivo y trabajo en el área de bienestar del jugador son algunas de las salidas que el programa pone sobre la mesa.
Según Neil Saunders, director de fútbol de la Premier League —quien también vivió en primera persona la liberación de una academia, la del Watford, antes de estudiar en la Universidad de Bath—, el objetivo es que cada joven pueda mirar hacia atrás y valorar su paso por el sistema. “Queremos asegurarnos de que estamos equipando a esos jóvenes con la oportunidad de crecer en roles más allá del campo”, afirmó en diálogo con The Guardian.
Una segunda oportunidad con nombre propio

Para Adebayo, el punto de inflexión llegó cuando el exjefe del área educativa del West Ham le sugirió apuntarse al Futures. Al principio se resistió. “A veces, cuando estás en esa etapa, no quieres hacer nada que te recuerde esa situación”, reconoció.
La decisión cambió el rumbo de su vida. El joven cursa el último año de una licenciatura en negocios y marketing del fútbol en la University Campus of Football Business (UCFB), con una beca patrocinada por el programa. Además, dirige talleres en academias sobre salud mental y toma de decisiones, en nombre de Sporting Chance, la organización benéfica creada por el exjugador y excapitán del Arsenal, Tony Adams.
El vínculo con esa entidad surgió en una conferencia de desarrollo juvenil de la Premier League a la que asistió como parte del Futures: vio el stand de la organización y recordó que él mismo los contactó tras su liberación por la ansiedad que sentía ante la idea de seguir jugando.
“Los talleres tratan sobre cómo gestionar las presiones de ser un jugador de academia, ya sea la presión de los pares o la de rendir”, explicó Adebayo. A sus 23 años, considera que su cercanía con esas experiencias lo convierte en un interlocutor válido para los jóvenes que atraviesan lo mismo.
Un sistema que empieza a escuchar a sus descartados
La figura de Saunders no es solo institucional: encarna también el recorrido del futbolista no seleccionado que logró reinsertarse en el mundo del deporte por otra vía. Su trayectoria desde Watford hasta convertirse en director de fútbol de la liga más seguida del planeta es, en parte, el argumento más concreto del programa que lidera.
Desde la Premier League reconocen que la proporción de jóvenes que llega al fútbol profesional es baja, y que la mayoría de los chicos que pasan años en academias terminarán buscando un lugar en el sector desde otro ángulo. “Muchos de estos chicos se convertirán en expertos en análisis de rendimiento, preparación física o en coaching”, dijo Saunders. El número de roles disponibles como jugadores profesionales es limitado, pero la industria que los rodea sigue en expansión.
Adebayo ya tiene claro adónde apunta: primero quiere trabajar en el área de atención al jugador y, más adelante, explorar el lado comercial del deporte. “Me siento muy optimista de que puedo seguir ligado al fútbol, pero de muchas maneras distintas”, concluyó el exfutbolista.













