
Costa Rica fue incluida nuevamente entre los mejores lugares del mundo para que ciudadanos disfruten su etapa de retiro, según la edición 2026 del ranking de destinos internacionales para jubilados elaborado por la revista Forbes.
La clasificación analizó 96 destinos ubicados en 24 países de cinco continentes, tomando en cuenta factores como costo de vida, impuestos, calidad y precio de los servicios médicos, seguridad, estabilidad política, facilidad para regresar a Estados Unidos, integración social, requisitos migratorios y riesgos asociados al cambio climático.
El país centroamericano destacó por una combinación de características que durante años han atraído a jubilados extranjeros: naturaleza, tranquilidad, acceso a servicios, cercanía con Norteamérica y un estilo de vida menos acelerado que el de muchas ciudades estadounidenses.
Según Forbes, Costa Rica mantiene un atractivo especial para quienes buscan retirarse cerca de espacios naturales. Sus playas en ambos océanos, los bosques tropicales y la diversidad ecológica fueron señalados como algunos de los principales motivos por los cuales el país continúa apareciendo en este tipo de rankings internacionales.
Además, el informe resalta que el costo de vida es considerablemente menor al promedio estadounidense, mientras que la seguridad es valorada como relativamente alta en comparación con otros destinos internacionales y el sistema político es considerado estable.

Sin embargo, el análisis también menciona algunos desafíos. Entre ellos destaca el impacto de la temporada lluviosa, especialmente las inundaciones que afectan distintas zonas del territorio nacional y que representan uno de los principales riesgos para residentes locales y extranjeros.
Uno de los puntos destacados por Forbes fue el sistema de salud costarricense. El ranking señala que en las principales ciudades del país existe atención médica de alta calidad a costos accesibles y menciona la posibilidad de que residentes extranjeros jubilados se incorporen a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
El informe indica que algunos jubilados pueden pagar alrededor de $150 mensuales por la cobertura, aunque en la práctica la contribución depende de los ingresos declarados y de la situación particular de cada residente extranjero.
El idioma español aparece como un elemento recomendable para facilitar la adaptación, aunque Forbes señala que no representa una barrera determinante debido a la presencia de comunidades extranjeras y servicios orientados a residentes internacionales.
En materia migratoria, el país también conserva una ventaja competitiva. La publicación destaca la categoría de residencia para pensionados, conocida como “pensionado”, que permite a extranjeros con ingresos permanentes solicitar autorización para vivir legalmente en Costa Rica.
Este régimen exige demostrar una pensión vitalicia de al menos $1,000 mensuales y otorga una residencia temporal renovable por periodos de dos años, de acuerdo con la normativa migratoria costarricense. Además, el país permite a visitantes estadounidenses permanecer como turistas durante varios meses mientras completan sus trámites de residencia.
Otro aspecto señalado fue el sistema tributario. Forbes resalta que Costa Rica no grava los ingresos generados fuera del territorio nacional, una característica relacionada con su modelo de tributación territorial. Aunque Estados Unidos y Costa Rica no cuentan con un tratado específico para evitar la doble imposición, los ingresos extranjeros de muchos jubilados no son sujetos al impuesto costarricense.
Entre las zonas recomendadas aparecen San José, el Valle Central y comunidades como Atenas, reconocida internacionalmente por su clima templado. También se menciona Santa Cruz, en Guanacaste, como una alternativa atractiva para quienes buscan cercanía con playas y comunidades de extranjeros.
El Valle Central continúa siendo una de las regiones preferidas por jubilados internacionales debido a su cercanía con hospitales, servicios, el aeropuerto internacional y costos generalmente más bajos que algunas zonas costeras de alta demanda.

Costa Rica comparte la lista con otros destinos que compiten por atraer a esta población, entre ellos Panamá, México, Belice, Colombia, Uruguay, Portugal, España, Francia, Italia, Tailandia y Vietnam.
El ranking de este año también incorporó con mayor peso los riesgos climáticos. Algunos destinos europeos fueron retirados debido a factores como incendios forestales y temperaturas extremas, mientras que otros países fueron descartados por altos niveles de vulnerabilidad ante fenómenos naturales.
Costa Rica, que ha aparecido durante años en listas similares, mantiene su presencia gracias a una combinación de factores que siguen siendo valorados por los jubilados extranjeros: estabilidad, naturaleza, servicios médicos, cercanía geográfica con Estados Unidos y opciones migratorias accesibles.
No obstante, el escenario internacional cambia constantemente y cada edición de estos rankings refleja nuevas prioridades, especialmente aquellas relacionadas con seguridad, sostenibilidad y capacidad de los países para enfrentar los efectos del cambio climático.













