
El Ejército de Corea del Sur efectuó disparos de advertencia tras la incursión temporal de varios soldados norcoreanos que cruzaron la frontera intercoreana la semana pasada, en el primer incidente de este tipo registrado en 2026.
Según informó la agencia Yonhap, el episodio se produjo cuando militares norcoreanos, presuntamente en labores de patrulla, atravesaron la Línea de Demarcación Militar (LDM). Tras los disparos surcoreanos, los soldados regresaron a su posición inicial y no se reportaron más movimientos inusuales.
Este es el primer cruce de la frontera por tropas norcoreanas en lo que va del año. En 2025, se documentaron 17 violaciones de la línea de demarcación. Durante los últimos años, se reportaron incursiones breves de uniformados norcoreanos, en el contexto de un refuerzo de la frontera por parte de Pyonyang desde el aumento de tensiones con Seúl a finales de 2023.
La incursión se conoció un día después de que el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, reiteró su llamado al diálogo con Corea del Norte, con la meta de reemplazar el armisticio por un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra de Corea, en situación de tregua técnica desde hace más de setenta años.
Durante su intervención en la ceremonia por el 81 aniversario de la liberación colonial japonesa, el mandatario subrayó la necesidad de sustituir “el inestable sistema de armisticio” por un régimen de paz, a pesar de la falta de respuesta de Corea del Norte a los reiterados gestos de reconciliación del Gobierno surcoreano.
“Dejemos de lado nuestras intenciones de amenazarnos mutuamente y comencemos a dialogar para poner fin a esta prolongada guerra como partes directamente involucradas. En el proceso, también podríamos discutir formas efectivas de detener las capacidades nucleares de Corea del Norte”, afirmó el presidente.
Lee Jae-myung expresó su deseo de que ambos países se sienten a dialogar para alcanzar una coexistencia pacífica y un desarrollo conjunto. En ese sentido, hizo énfasis en la creación de un “sistema de seguridad multicapa” que permita gestionar las tensiones y evitar crisis, comprometiéndose a implementar “medidas preventivas y coherentes”.
Para Lee, una respuesta favorable de Pyonyang permitiría consolidar una península coreana estable y abrir oportunidades para la cooperación regional y el avance hacia un mundo sin armas nucleares. “Transformaré la hostilidad y la confrontación en un impulso para la coexistencia pacífica”, resumió.
En su discurso del año pasado, el jefe de Estado surcoreano había prometido respetar el sistema vigente en Corea del Norte y no buscar la unificación por absorción ni participar en acciones hostiles contra el país vecino. El acuerdo alcanzado en su momento por el dictador norcoreano Kim Jong-un y el entonces presidente surcoreano Moon Jae-in durante un periodo de distensión fue abandonado posteriormente, tras el enfriamiento de las negociaciones sobre desnuclearización bajo la administración de Yoon Suk-yeol.
Lee Jae Myung, resaltó la reactivación de la “diplomacia itinerante” con Japón durante el último año, mecanismo que, según el mandatario, fortaleció la cooperación bilateral en áreas como cadenas de suministro, energía y tecnologías avanzadas frente a la presión del régimen norcoreano en la región. Lee planteó la necesidad de profundizar los lazos con el Gobierno nipón para enfrentar desafíos comunes.
Además, Lee Jae Myung anunció que su administración investigará y confiscará bienes acumulados por quienes colaboraron con el dominio colonial japonés —que se extendió entre 1910 y 1945— con el objetivo de destinar esos fondos al apoyo de la juventud surcoreana. El presidente reafirmó también su compromiso de posicionar a Corea del Sur como un actor industrial e innovador “irremplazable” en el escenario mundial.
(Con información de EFE)











