Corea del Sur estudia un posible despliegue militar en el estrecho de Ormuz, aunque todavía no adoptó una decisión definitiva y condiciona cualquier aporte a que no afecte su capacidad de defensa, informó este viernes un funcionario de la Presidencia surcoreana.
El representante, que habló bajo condición de anonimato, señaló que Seúl evalúa contribuciones militares para garantizar la libertad de navegación por la vía marítima, clave para las importaciones energéticas del país. La alternativa depende de la situación en la península coreana y de los procedimientos legales internos.
El funcionario indicó que el debate no llegó a la instancia de solicitar autorización parlamentaria. “Esta decisión aún está en curso”, subrayó, según la agencia Yonhap. La aclaración surgió después de que medios locales informaran sobre preparativos concretos de las Fuerzas Armadas para una misión en el estrecho.
“Las referencias realizadas durante la sesión informativa de hoy sobre las contribuciones militares —tales como la participación en combate, las funciones no bélicas y las operaciones de búsqueda— fueron simplemente descripciones generales de diversas opciones. Les informamos que aún no se ha decidido nada con respecto a las contribuciones concretas”, reafirmó la oficina del presidente Lee Jae-myung en un comunicado aparte.
La cadena SBS señaló, con base en fuentes de Defensa y del Ejército, que la administración surcoreana preparaba el envío de un avión de patrulla marítima P-8 Poseidón, un buque de apoyo logístico de la Armada y un equipo de desactivación de explosivos. También indicó que Seúl mantenía contactos con otros países sobre el uso de puertos y aeropuertos como escalas y centros de apoyo. Por su parte, la cadena JTBC afirmó que el Gobierno analizaba el eventual despliegue y preparaba los pasos necesarios para someter la medida a los procedimientos internos correspondientes.
El Ministerio de Defensa de Corea del Sur rechazó que exista una postura definida a favor de la misión. “Las informaciones que hablan de una ‘línea favorable al despliegue’ en Ormuz no se ajustan a los hechos”, señaló en un comunicado. No obstante, la cartera confirmó que el Ejecutivo mantiene conversaciones con la comunidad internacional sobre mecanismos para contribuir de forma práctica a la recuperación de la navegación. El Ministerio de Exteriores también negó que se haya decidido presentar una propuesta ante la Asamblea Nacional para obtener el consentimiento legislativo necesario para desplegar tropas.
El debate surgió en medio de la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó públicamente la falta de apoyo de Seúl a su política de desnuclearización de Irán, en el contexto de la ofensiva militar contra Teherán iniciada a fines de febrero. Washington también redujo unos ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. Trump justificó esa decisión por su “muy buena relación” con el dictador norcoreano, Kim Jong-un, y por su intención de reunirse con él antes de que finalice el año.
En mayo, el buque HMM Namu, opera do por la naviera surcoreana HMM, recibió el impacto de dos proyectiles que, según Seúl, probablemente eran misiles antibuque desarrollados por Irán. Después del incidente, Corea del Sur revisó una propuesta estadounidense para sumarse a las escoltas de embarcaciones en Ormuz.

Seúl obtiene cerca del 70% de su petróleo de Medio Oriente y el 95% de esos suministros suele atravesar el estrecho de Ormuz. Los enfrentamientos permanecen en un punto muerto, con el régimen iraní con el control de facto de la vía marítima estratégica y Estados Unidos reforzando el bloqueo sobre los puertos iraníes.
La última escalada del conflicto bélico se desató el domingo pasado con bombardeos de EEUU contra Irán como consecuencias de ataques contra buques mercantes en Ormuz.
(Con información de EFE y AFP)














