
La recuperación de restos humanos en el predio del ex Centro Clandestino de Detención La Perla mantiene abiertos interrogantes sobre la identidad de decenas de personas desaparecidas. En este sentido, la Municipalidad de Córdoba convocó a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 a aportar muestras de sangre para avanzar en nuevas identificaciones.
La iniciativa, denominada “La tierra habla. Tu sangre puede darles nombre”, se presentó en el marco de los 50 años del golpe de Estado cívico-militar. La campaña acompaña los trabajos arqueológicos que se desarrollan en el sector conocido como Loma del Torito, dentro del predio de La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención que funcionaron en la provincia durante la última dictadura.
Hasta el momento, las tareas permitieron identificar a 30 personas. Sin embargo, todavía hay restos que aguardan una identificación, por lo que la ampliación del banco de datos genéticos resulta central para establecer vínculos con las familias.
La propuesta es impulsada de manera conjunta por la Municipalidad de Córdoba, el Gobierno provincial, el Juzgado Federal N.º 3, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y los Espacios de Memoria de la provincia.
La campaña comenzó el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y ya recibió 800 llamados de personas interesadas en aportar información o realizar consultas. El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja señaló que el objetivo es que las familias conozcan la necesidad de sumar muestras al archivo genético. “Queremos que esto sea público para que cualquier persona que tenga un familiar se acerque y pueda dar las muestras”, expresó.
Por su parte, la integrante del EAAF Silvana Turner indicó que la convocatoria alcanza a cualquier familiar de una víctima de desaparición forzada. Y agregó que los datos genéticos, comparados con los perfiles obtenidos de los restos recuperados, pueden aumentar las posibilidades de lograr nuevas identificaciones.
La iniciativa también está orientada a personas que tengan dudas sobre su origen o crean que pueden ser hijos, hijas u otros familiares de desaparecidos. El EAAF recibe consultas para orientar estos casos y canalizar la entrega voluntaria de muestras.

A mediados de mayo de este año, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de 17 personas desaparecidas durante la última dictadura, recuperados en el sector Loma del Torito del predio donde funcionó el centro clandestino de detención La Perla.
Los restos fueron encontrados en 2025 dentro de la Guarnición Militar de La Calera. El proceso de identificación se realizó a partir del análisis antropológico de los elementos óseos recuperados y del trabajo conjunto entre la Justicia, el EAAF y los familiares de las víctimas.
Entre las personas identificadas figuran tres matrimonios secuestrados en forma conjunta. Silvia Felipe, psicóloga de 27 años, y Luis Carlos Mónaco, periodista y camarógrafo, fueron secuestrados el 11 de enero de 1978. Su hija tenía 25 días cuando ocurrió el operativo. También fueron identificados Nélida Noemí Moreno Maza, psicopedagoga, y José Luis Goyochea Escudero, quienes fueron secuestrados delante de sus hijos.

La lista incluye además a Rosa Cristina Godoy y Carlos Crupeire, secuestrados ante su hija pequeña; la abogada y militante peronista Graciela María de los Milagros Doldán; Juan Carlos Navarro Moyano; Gilberto Néstor Lellin D’Francesco; Adrián José Ferreyra Rivero; Marta Susana Ledesma Vera de Comba; Víctor Carlos Díaz Rinero; Silvia del Valle Taborda; Edelmiro Cruz Bustos; Oscar Segura Reineri y Gustavo Daniel Torres.
Torres tenía 16 años cuando fue secuestrado en su casa, delante de sus padres, hermanos y abuelos. Durante la conferencia de prensa, su hermano recordó que lo escuchó decir: “Yo tengo derecho”, antes de que le taparan la boca. Por pedido expreso de una familia, la identidad de una de las 17 personas no fue difundida. En marzo, el EAAF había informado otras 16 identificaciones en el mismo predio.












