El defensor del Inter de Milán, Alessandro Bastoni, enfrenta una investigación penal en Milán tras ser señalado por la Fiscalía como el primer futbolista formalmente citado en el marco de un caso de supuesta prostitución infantil. El caso que conmociona a ese país, revelado por medios como La Gazzetta dello Sport y SportMediaset, involucra a una agencia de eventos y acompañantes que, según los documentos judiciales, organizaba encuentros y fiestas para clientes de alto perfil, incluyendo deportistas de la Serie A.
Según lo difundido por La Gazzetta dello Sport, la agencia Made en Cinisello Balsamo coordinaba cenas y reuniones privadas a pedido de futbolistas, atletas y empresarios. Las escuchas telefónicas obtenidas durante la investigación muestran conversaciones entre Antonio Salamone, empleado de la agencia, y Bastoni, futbolista que hoy tiene 27 años.
En uno de los chats interceptados de 2020, Salamone habría sugerido que una menor estaría dispuesta a mantener relaciones sexuales con el futbolista bajo la condición de ser llevada a su domicilio al día siguiente. El mismo empleado se encargó de los detalles logísticos: “Creo que la menor quiere acostarse contigo”, expresó Salamone a Bastoni, según las transcripciones recogidas por el diario italiano.
La investigación, dirigida por la fiscal adjunta Bruna Albertini y la fiscal Rosaria Stagnaro, se centra en los encuentros ocurridos en 2020, cuando Bastoni tenía 21 años y la joven implicada 17. Las pruebas incluyen mensajes en los que el futbolista le pregunta a Salamone por la privacidad del lugar y él le asegura: “Ya encontraremos algo; como mucho, la llevarás a casa”. Los gastos de la cena, el transporte y la fiesta posterior habrían sido cubiertos por Bastoni. Al día siguiente, Salamone se comunicó con el jugador para confirmar que todo había salido según lo acordado. Bastoni respondió: “Todo bien, Leone”, según consta en los registros citados por La Gazzetta dello Sport.

En las conversaciones divulgadas por la prensa, Salamone también se ofreció como intermediario para futuras ocasiones: “Cuando haya chicas, envíame sus perfiles y me pondré en contacto con ellas”. El representante negociaba el precio de los encuentros y advertía sobre el comportamiento de la menor: “Ten cuidado, colega”, escribió a Bastoni. La noche del encuentro, por la madrugada, la joven informó al encargado de la agencia: “Dormiré en su casa y luego me llevarán de vuelta mañana”.
El caso tomó relevancia pública el pasado 21 de abril, cuando cuatro personas, incluidos los presuntos líderes de la red, fueron arrestados. Las autoridades investigan si existió una estructura organizada para captar deportistas y otros clientes de alto poder adquisitivo, ofreciendo encuentros con acompañantes y, en ocasiones, suministrando sustancias como la llamada “droga de la risa”.
De acuerdo con SportMediaset, Bastoni recibió una notificación formal de la investigación y está citado a declarar el viernes 3 de julio ante la Fiscalía de Milán. La joven involucrada, interrogada días antes como testigo, habría declarado que no existió ninguna relación sexual con el futbolista. Esta versión será contrastada con las pruebas reunidas por la acusación. Los fiscales confirmaron que las pesquisas buscan esclarecer la naturaleza de los encuentros y si existió pago a la menor.
El abogado de Bastoni, Salvatore Scuto, comunicó a la agencia AGI: “Mi cliente niega haber tenido relaciones sexuales con una menor de edad. La citación para comparecer el viernes es anónima; no sabemos nada sobre la investigación. Decidiremos si respondemos o no a la fiscalía”. En otra declaración, recogida por SportMediaset, insistió: “Puedo descartar la posibilidad de que mi cliente haya tenido relaciones sexuales a cambio de dinero, y mucho menos con menores”.
La Guardia di Finanza entregó documentos a otros tres futbolistas: Daniel Maldini, Riccardo Calafiori y Kevin Bonifazi, quienes no figuran como investigados, pero sí han sido citados como testigos por su aparición en las conversaciones interceptadas, según los detalles que aportó SportMediaset. Según los fiscales, si las jóvenes implicadas resultaran ser mayores de edad, los jugadores quedarían fuera de cualquier acusación penal.













