
Un hombre de 39 años fue sentenciado en la ciudad de Santa Fe por agredir y amenazar a su pareja en un caso que expone la persistencia de la violencia de género en el ámbito doméstico.
La condena, dictada en los tribunales de la capital provincial, establece una pena de un año y cuatro meses de prisión efectiva para Juan Pablo Romero, quien además fue declarado reincidente.
La decisión judicial, tomada por el juez Nicolás Falkenberg, mediante un proceso de juicio abreviado, surge tras una investigación iniciada a partir de los hechos ocurridos en junio.
El fiscal Ignacio Suasnabar, representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA), fue el encargado de presentar las pruebas y relatar los sucesos ante el tribunal.
Los hechos juzgados tuvieron lugar en la madrugada del domingo 7 de junio, en una vivienda del barrio San Lorenzo. De acuerdo con la exposición del fiscal, Romero agredió físicamente a su pareja y la amenazó con quitarle la vida. Horas después, cerca de las 15:00, la violencia se repitió en el mismo domicilio, profundizando el estado de vulnerabilidad de la víctima.
Según detalló Suasnabar, la agresión inicial consistió en golpes de puño en diferentes partes del cuerpo de la mujer, acompañados de amenazas verbales de muerte. Estos episodios se enmarcan en una dinámica de relación desigual de poder, caracterizada por la reiteración de violencia física y verbal ejercida por Romero hacia su pareja.
La investigación permitió probar que las conductas de Romero no constituían hechos aislados, sino que respondían a un patrón de maltrato sostenido en el tiempo. La intervención de la Justicia se activó tras la denuncia y la posterior actuación de las autoridades judiciales, que lograron reunir elementos suficientes para avanzar hacia el juicio abreviado.
En la audiencia, según informó el portal web del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, Romero admitió su responsabilidad penal por los delitos de lesiones leves dolosas calificadas —por haber sido cometidas contra una persona con la que mantenía una relación de pareja y en un contexto de violencia de género— y amenazas.

El imputado compareció ante el juez junto a su abogado defensor y consintió la atribución delictiva realizada por la Fiscalía, así como el monto y el modo de cumplimiento de la pena. Además, aceptó el carácter efectivo de la condena, lo que implica que deberá cumplir la prisión en un establecimiento carcelario y no podrá acceder a beneficios de excarcelación anticipada.
La víctima, por su parte, fue informada previamente sobre las condiciones del acuerdo y manifestó su conformidad con lo resuelto.
La sentencia dispone que Romero, al ser declarado reincidente, enfrenta restricciones adicionales para futuras libertades condicionales u otros beneficios procesales. El antecedente de reincidencia agrava su situación penal y subraya la gravedad de los hechos juzgados.
De acuerdo con la información difundida, el proceso judicial incluyó la intervención del Ministerio Público de la Acusación, la defensa del imputado, la consulta y el consentimiento de la víctima, y la decisión final del magistrado que presidió la audiencia.












