
La muerte de una niña de dos años en Villa Gesell derivó en una investigación judicial que puso bajo la lupa a su madre, quien ya había sido absuelta en el pasado por el fallecimiento de otras dos hijas. El caso ocurrió durante la madrugada del lunes cuando la menor fue ingresada sin signos vitales en el hospital municipal.
La madre, de 44 años, había manifestado que la niña se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera. Sin embargo, el informe forense determinó que la causa de la muerte fue asfixia obstructiva, lo que generó una severa hipoxemia y derivó en un paro cardiorrespiratorio. Este resultado contradijo el relato materno e impulsó una serie de medidas judiciales inmediatas.
El equipo médico realizó maniobras de reanimación durante 40 minutos, sin lograr revertir el cuadro. a fiscalía intervino tras conocerse el resultado preliminar de la autopsia, que descartó la versión inicial de la madre y orientó el expediente hacia la hipótesis de un posible homicidio.
En este marco, el hermano de la víctima fue apartado de forma preventiva y trasladado para exámenes médicos integrales, con el objetivo de evaluar su estado de salud y garantizar su seguridad. Esta medida se adoptó en función de los antecedentes del núcleo familiar y como parte de una política de protección dictada por la justicia.
La fiscalía a cargo del caso, encabezada por Juan Pablo Calderón de la Unidad Funcional de Instrucción N°4 de Pinamar, dispuso el allanamiento de la vivienda familiar y el traslado de los padres y el hermano de la víctima. Durante el operativo, los investigadores secuestraron elementos de interés para la causa y entrevistaron al padre de la menor, mientras se avanza en la reconstrucción de los hechos.

Los antecedentes de la mamá
La mujer había sido juzgada en 2018 por la muerte de Yazmín, su hija de 11 meses fallecida en 2016 en Mar del Plata. Tanto ella como su entonces pareja permanecieron prófugos varios días antes de entregarse. Ambos estuvieron detenidos casi dos años. Durante el proceso, insistieron en su inocencia. En el juicio también se analizó el fallecimiento de otra hija de la mujer, una bebé de seis meses que había muerto en 2013.
Los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert evaluaron los informes médicos y descartaron lesiones traumáticas o signos de abuso sexual en ambos casos. Las muertes fueron atribuidas a complicaciones respiratorias. El tribunal concluyó que no había pruebas suficientes para condenar a la pareja y dispuso su absolución, destacando que no se pudo acreditar la existencia de maltrato infantil, abuso sexual ni agresiones físicas sobre las menores fallecidas.
En paralelo al proceso penal, la Justicia de Familia intervino y dispuso medidas de protección sobre los demás hijos de la mujer. Algunos fueron alojados en hogares y otros dados en adopción. Tras la absolución, la mujer se radicó en Villa Gesell, formó una nueva pareja y tuvo dos hijos más.
Un dato relevante, aportado por la abogada Erika Agnes Hooft Suárez, quien intervino en expedientes de familia, es que el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata diagnosticó a la mujer con síndrome de Munchausen -un problema de salud mental en el cual una persona miente, finge o se provoca enfermedades a sí misma para recibir atención-.
Tras la absolución, la mujer se radicó en Villa Gesell, formó una nueva pareja y tuvo dos hijos más, entre ellos la menor fallecida el lunes. La justicia de familia ya había intervenido en el pasado, disponiendo la pérdida de la tenencia de otros hijos y el ingreso de algunos a hogares o en adopción.
El avance de la investigación penal se mantiene a la espera de los resultados finales de la autopsia y de las pericias médico-forenses, que serán determinantes para esclarecer las causas del deceso y definir la situación procesal de la madre. Mientras tanto, la recolección de testimonios y la búsqueda de evidencia continúan bajo la supervisión de la fiscalía.














