
Desde mañana, se espera la llegada de una ola polar al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El fenómeno, que provocará un descenso abrupto de la temperatura y modificará las condiciones en ocho provincias, surgió a partir del desplazamiento de una masa de aire frío de origen polar, acompañada de lluvias, nevadas y vientos fuertes.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el cambio comenzará a sentirse el sábado por la tarde y tendrá su mayor impacto durante la noche y la madrugada del domingo.
La especialista Cindy Fernández, licenciada en Ciencias Atmosféricas y vocera de Meteored, explicó que “actualmente la región pampeana se encuentra bajo una masa de aire templada, con ambiente soleado, humedad y presencia de nieblas y neblinas. Hacia el sábado por la tarde avanzará un frente frío más intenso que los recientes, aunque no superará los episodios fríos de mayo”.

Fernández describió un proceso en el que la transición de masas de aire, sumada a la rotación del viento hacia el sur, será la clave para el ingreso del aire polar, que desde la Patagonia empujará el sistema hacia el centro del país.
El fenómeno se origina cuando un área de alta presión se fortalece en el sur, favoreciendo el desplazamiento de aire muy frío desde latitudes polares hacia la Argentina. Este aire polar se encuentra confinado al sur de la Patagonia y, al interactuar con sistemas de baja presión que circulan en la región cordillerana, logra avanzar hacia el norte. El resultado será un marcado descenso de las temperaturas, primero en provincias del sur y luego en el centro y norte del país.
La experta descartó que el origen de la ola polar provenga de la Antártida y refutó la expresión “bomba antártica” que circuló en medios y redes sociales para describir el intenso frío que se aproxima.
El SMN confirmó que el frente polar impactará primero en Catamarca, Chubut, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tucumán, donde rigen alertas amarillas y naranjas por lluvias, nevadas y vientos intensos. En particular, Chubut, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz permanecerán bajo alerta por ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, mientras que Mendoza espera acumulaciones de nieve de entre 10 y 30 centímetros en zonas altas.
Esta dinámica hará que el clima se vuelva plenamente invernal, mucho antes del inicio astronómico de la estación.
El mecanismo que impulsa el aire polar hacia la región central

El avance de la masa de aire polar se produce en un contexto de temperaturas mínimas de entre 5 y 10 °C en gran parte del país, con nieblas, humedad y lluvias aisladas en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Según Fernández, a medida que el frente frío avance, “va a rotar el viento al sector sur, se van a poner las condiciones un poquito más rafagosas por algunos ratos. Vientos de cuarenta kilómetros por hora, cincuenta kilómetros por hora. No va a ser extremo el viento, pero se va a notar alguna ráfaga. Y es un viento bastante frío que va a provocar, como te decía, un descenso de temperaturas que el domingo a la mañana se va a sentir bastante”.
El proceso implica que, tras varios días de ambiente húmedo y templado, el ingreso del aire polar generará un cambio brusco. Las ráfagas, aunque no extremas, contribuirán a la sensación térmica invernal. El SMN anticipó que el fenómeno afectará primero el sur del país, con ráfagas intensas y nevadas en la Patagonia, y que progresivamente se extenderá hacia el centro y norte, con heladas y frío incluso en sectores del noreste argentino.

La rotación del viento al sur será el motor que empuje la masa de aire frío desde la Patagonia hacia la región central.
Este cambio se concretará el sábado por la tarde y noche, y Fernández aclaró que “el sábado a la tarde-noche, además va a dejar algo de inestabilidad. Se pueden tener algunas lluvias en la zona, no van a durar mucho, pero precipitaciones también acá en el AMBA. Y una vez que pase todo esto y llegue el viento bien frío, esa nueva masa de aire es muy seca, es bastante más seca. Por lo tanto, vamos a tener, después de ese breve periodo de inestabilidad del sábado a la tarde-noche, el domingo ya condiciones soleadas con menos nieblas. Se barre toda esta humedad y quedan mejores condiciones meteorológicas, pero mucho más frías”.
El mapa de alertas del SMN muestra que, además de lluvias y nevadas, se esperan vientos con velocidades sostenidas de entre 40 y 60 kilómetros por hora y ráfagas localmente superiores.
En la Patagonia, las máximas apenas superarán los 0 °C en ciudades como Santa Cruz y Tierra del Fuego, mientras que Ushuaia no superará los -2 °C en el periodo crítico. Las localidades costeras como Caleta Olivia, Puerto Deseado, Camarones y Comodoro Rivadavia estarán expuestas a ráfagas de hasta 100 km/h. A medida que el frío avance, también se modificarán las condiciones en el centro y norte del país.
El impacto previsto en el AMBA y el centro del país

El efecto de la ola polar en el AMBA será notorio desde la noche del sábado. Fernández anticipó que “el domingo la Ciudad de Buenos Aires podría registrar temperaturas entre cero y tres grados, mientras que en el Gran Buenos Aires la recurrencia de heladas podría llevar los valores hasta dos grados bajo cero en zonas como El Palomar y Morón”. Además, en la región pampeana, sur de Buenos Aires, La Pampa, San Luis y Mendoza, también se esperan heladas generalizadas y temperaturas que podrían descender hasta tres grados bajo cero en los puntos más fríos.
El SMN advirtió que el nivel de alerta amarillo implica que los fenómenos previstos tendrán capacidad de afectar actividades cotidianas, por lo que recomendó mantenerse informado y extremar las precauciones. Mientras tanto, las condiciones más invernales se concentrarán en la cordillera, con nevadas moderadas a fuertes y acumulaciones de nieve que complicarán la circulación en rutas y pasos fronterizos de Mendoza, Neuquén, Río Negro y zonas de San Juan.
El domingo, en el centro del país, las máximas se mantendrán en torno a trece grados, configurando una jornada fría y despejada tras el paso del frente. Fernández explicó que, “una vez que pase todo esto y llegue el viento bien frío, esa nueva masa de aire es muy seca, es bastante más seca. Por lo tanto, vamos a tener, después de ese breve periodo de inestabilidad del sábado a la tarde-noche, el domingo ya condiciones soleadas con menos nieblas”. Así, el ingreso de aire seco favorecerá la disipación de la humedad y la niebla, aunque mantendrá el frío intenso.

En la Patagonia y la región cordillerana, el avance del aire polar provocará nevadas en la cordillera central, desde Río Negro y Neuquén hasta Mendoza y algunas zonas de San Juan, incluso en áreas bajas de Mendoza y Neuquén. “El ingreso de aire frío provocará nevadas en la cordillera central, desde Río Negro y Neuquén hasta Mendoza y algunas zonas de San Juan, incluso en áreas bajas de Mendoza y Neuquén”, detalló Fernández.
La experta también aclaró que la ola de frío no proviene de la Antártida, sino de zonas polares ubicadas al sur de la Patagonia. “La ola de frío no viene de la Antártida, viene de lo que se llaman zonas polares, que es más o menos a la altura del sur patagónico. Cuando hablamos de polar no es que viene del polo, viene de zonas polares. O sea, vos tenés masas de aire polares y masas de aire antárticas. Las antárticas vienen desde la zona del polo sur y las masas de aire polares vienen de latitudes alrededor de los sesenta grados, que es más o menos al sur de la Patagonia”.
El SMN y los meteorólogos insisten en la importancia de prestar atención a las advertencias y a las actualizaciones oficiales, ya que detrás de estos fenómenos, avanzará una masa de aire aún más fría que podría prolongar el descenso térmico en gran parte del país.
En este contexto, la combinación de viento, nieve, heladas y lluvias plantea un reto para la vida cotidiana, la movilidad y la producción en las regiones expuestas, marcando el inicio anticipado de un invierno que pondrá a prueba la capacidad de adaptación de millones de personas.













