En el marco del inicio del Mundial 2026, Claudia Villafañe presentó en el programa La cocina rebelde (Eltrece) un objeto de valor histórico: la camiseta que Diego Maradona utilizó durante el Mundial de 1986. El gesto generó una fuerte reacción en el equipo liderado por Jimena Monteverde.
La conductora describió el momento al decir: “Claudia trajo algo que va a emocionar a todos. Es una leyenda y tiene algo que es una reliquia, una cosa para toda la vida”.
Villafañe mostró la prenda y afirmó: “Tiene 40 años, la usamos en el Mundial del 86 y esta es: la camiseta. La traje en homenaje y para que nos traiga mucha suerte en este Mundial”.
Al mostrarla, detalló que en 1986 las camisetas no llevaban los apellidos de los jugadores, un detalle que recién comenzó a verse en 1994. Comentó también que su padre y su madre colaboraban para anotar detalles dentro de la camiseta. Entre las particularidades, señaló: “Tiene agujeritos. Es la única que en ese Mundial los tuvo”.
Villafañe explicó que la escasez de camisetas impedía que los jugadores pudieran conservarlas, salvo en el caso de algunas piezas significativas por los goles, que son las que ella conserva.
Sobre su experiencia personal durante el Mundial de 1986, recordó que no viajó a México porque, junto a la madre y las hermanas de Maradona, se encontraba en España. Revivió el ambiente familiar durante los partidos: “El primer partido lo vi en la casa de su mamá. Si alguien tocaba el timbre y no estábamos viendo el primer partido, al segundo no entraba nadie. Veíamos los partidos sentados en el piso”.
Finalmente, relató el regreso de Maradona tras la consagración en el Mundial: “Él llegó a la casa de su mamá cuando volvieron del Mundial. Al otro día nos despertaron unos nenes de un jardín que vinieron a cantarle y gritaban su nombre”.
Diez días atrás, Villafañe recordó el Mundial de 1990 y contó cómo vivió los penales en la semifinal contra Italia. En La Cocina Rebelde (Eltrece), la empresaria y exesposa de Diego Maradona recordó el clima único de aquel torneo, el peso de las emociones y los nervios, y la particular experiencia de vivir, literalmente, en el epicentro de la pasión futbolera.

La charla arrancó cuando, cocinando pasta en el estudio, sonó “Un’estate italiana”, la icónica canción oficial de Italia 90, y la nostalgia de un tiempo en el que la televisión todavía no lo contaba todo. Jimena Monteverde y Coco Carreño se sumaron al clima de recuerdos, y Claudia confesó que, aunque vivía en Nápoles en ese momento, no pudo ir a la cancha para presenciar el mítico partido entre Argentina e Italia por las semifinales. “Estaba viviendo ahí. Claro. Pero no pude ir a la cancha”, contó. ¿El motivo? Diego no quería que ella y las chicas fueran al estadio en un clima tan caldeado y cargado de tensión. “El partido de Argentina-Italia fue en Nápoli. Diego no quería que estuviéramos ahí con todos los italianos. Quería estar tranquilo en el partido, entonces estuve en mi casa”, explicó.
La seguridad era una preocupación real en medio de la efervescencia que despertaba la figura de Maradona en Italia, especialmente en una ciudad como Nápoles, dividida entre el amor a Diego y la lealtad a la selección azzurra. “Abajo de mi casa vivía Ciro Ferrara, que era jugador de la selección italiana y jugaba con Diego en el Nápoli. Nosotros estábamos en el segundo piso, ellos en planta baja”, recordó Claudia.
El relato se volvió aún más gráfico cuando describió cómo vivió la definición por penales: “En los penales me fui al garaje. Dije: ‘Yo los dejo acá, me voy al garaje’ y caminé con los oídos tapados de punta a punta. No quería escuchar los penales. Caminaba y caminaba y como tenía los oídos tapados, no sentía ni mucho grito, que era que Italia ganaba, ni poco, que sería para nosotros. Y siento un ‘Claudia, Claudia, Claudia’, y era Paola, la mujer de Ciro, que me dice: ‘Andá a festejar, que pasó Argentina’”.














