
Tres casos de cierres de fábricas y concursos preventivos en una misma semana volvieron a encender las alarmas sobre el estado de la industria argentina. En los últimos días se conoció que la textil Will Der bajó sus persianas en sus plantas de General Pacheco y Las Flores y despidió a sus 120 empleados. La operadora de las marcas Rever Pass y Be Rebel —IGT33 S.A — formalizó la apertura de su concurso preventivo con un pasivo superior a los $7.000 millones; y Unilever cerró su planta de vegetales deshidratados en Guaymallén, Mendoza, con el despido de 60 empleados. Los tres casos se suman a una lista que no para de crecer.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, el 10 de diciembre de 2023, cerraron 30.633 empresas, según el Monitor Mensual de Empresas de Fundar —centro de pensamiento con base en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT)—, correspondiente a mayo de 2026. La cifra representa el 6% del total de firmas que existían al inicio de la gestión y es, de acuerdo con Fundar, la peor caída registrada en los primeros 30 meses de cualquier gobierno desde 2003. Solo en mayo cerraron 2.371 empresas, a razón de 76 por día.
El país contaba con 512.357 empleadores activos en noviembre de 2023 en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Hoy tiene 481.724, la cifra más baja en casi dos décadas —por debajo incluso del piso registrado durante la pandemia de Covid-19—. La tendencia acumula 16 meses consecutivos de caídas mensuales y 27 meses seguidos de bajas interanuales. En paralelo, se perdieron más de 411.613 puestos de trabajo registrados, según datos de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC).

Los casos de la última semana
Will Der tenía medio siglo de actividad y llegó a emplear a más de 280 personas en plantas de General Pacheco, Las Flores, Catamarca y Malvinas Argentinas. Fabricaba ropa deportiva para marcas internacionales como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron.
El cierre lo comunicaron los propios socios en una reunión con el personal, cuyos audios circularon rápidamente en las redes sociales. Uno de ellos, Armando Anasal, rompió en llanto: “Son 50 años tirados a la basura porque no pude llegar a nada”. Santiago “Tati” Phelan, ex entrenador de Los Pumas y presidente de la firma, explicó el agotamiento de las alternativas: “Los planes de trabajo desaparecieron, fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea. Empieza a haber pedidos pero para enero, febrero y marzo del año que viene; estamos en agosto y ahora no hay laburo”. Sobre las indemnizaciones, les dijo a sus empleados: “No les voy a prometer nada, se va a pagar lo que se puede pagar, puede ser todo o puede ser nada”.
La tendencia acumula 16 meses consecutivos de caídas mensuales y 27 meses seguidos de bajas interanuales
Por su parte, la dueña de las etiquetas de indumentaria masculina Rever Pass y Be Rebel cerró 2025 con ventas por $11.814 millones —una caída del 24% en términos reales respecto a 2024— y una pérdida neta de $4.365 millones. Su pasivo supera los $7.000 millones, con deuda bancaria de $3.276 millones —concentrada en el Banco de la Nación Argentina y el Banco Provincia—, más $1.725 millones en obligaciones previsionales y laborales. La cesación de pagos quedó expuesta el 16 de mayo de 2026, cuando la empresa no pudo afrontar compromisos con trabajadores que habían acordado desvinculaciones. El concurso fue abierto el 14 de julio; los acreedores tienen plazo hasta el 23 de septiembre para verificar sus créditos.
Unilever, en tanto, cerró la planta de Guaymallén que desde 1964 procesaba unas 15.000 toneladas de vegetales frescos por año para abastecer a la marca Knorr. Era la única deshidratadora de vegetales de la multinacional a nivel mundial. La compañía argumentó cambios en los hábitos de consumo y abonó la totalidad de las indemnizaciones. La producción final se concentrará en la planta de Pilar, provincia de Buenos Aires, y la materia prima que antes se procesaba en Mendoza será adquirida a proveedores externos.
Lo que dejó 2026
El listado de empresas cerradas suma nombres de gran calibre. El caso de Fate, la principal fábrica de neumáticos del país tal vez será el mas recordad del año. La firma, con 80 años de trayectoria, capacidad para más de cinco millones de unidades anuales, anunció el cierre su planta de Llavallol con el despido de 920 trabajadores en febrero de este año. El caso tomó relevancia pública ya que, en el marco de esta decisión, el dueño de la empresa, Javier Madanes Quintanilla, protagonizó un enfrentamiento con Javier Milei, quien calificó al empresario de “prebendario y extorsionador” y lo acusó de usar a los trabajadores como rehenes. Hoy, por disposición judicial, Fate debe seguir pagando salarios mientras permanece sin producción.

Otro de los casos destacados fue el de Peabody —marca de Goldmun S.A.— dejó de fabricar electrodomésticos en el país tras 16 años e ingresó en concurso de acreedores. Granja Tres Arroyos, la empresa que supo ser la mayor avícola de la Argentina, intenta reestructurar una deuda de USD 350 millones y ya desvinculó a más de 300 trabajadores entre todas sus plantas
Por caso, Citroën dejó de fabricar vehículos en Argentina y concentró su producción regional en Brasil y Uruguay. Leval S.A., histórica fabricante de estructuras metálicas y proveedora de Siderar, Siderca y Acindar, cerró tras más de medio siglo de actividad. Indumentaria Catamarca anunció su cierre definitivo para el 31 de agosto: comenzó el año con 100 empleados y redujo su dotación a 20 antes de bajar sus persianas.
El sector textil fue uno de los más afectados por el cambio de modelo económico
Según un relevamiento de Industriales Pymes Argentinos (IPA) sobre datos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, en 2025 se abrieron 190 concursos preventivos en los tribunales de Buenos Aires —131,7% más que en 2023—. Solo hasta junio de 2026 ya se habían iniciado 132 procesos, casi el 70% de los de todo 2025 y más del doble que el pico de la pandemia en 2020.
El racconto: 2024 y 2025
El primer año de gestión combinó el shock del ajuste fiscal con la apertura de importaciones y la parálisis de la obra pública. Ocho multinacionales abandonaron el país entre noviembre de 2023 y agosto de 2024: Fresenius Medical Care, Xerox, Clorox —que vendió las marcas Ayudín y Poett a un grupo inversor local—, Prudential, Procter & Gamble (P&G) —que transfirió Magistral a Newsan—, Nutrien, ENAP y HSBC, que vendió su negocio minorista al Grupo Financiero Galicia. También partieron AVON y la red de canales locales Somos. En ese período cerraron 879 empresas en la industria manufacturera —cifra que sube a 2.333 si se suman minería y construcción—, con la pérdida de 38.532 puestos, según la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (Csira). Whirlpool inició los primeros 60 despidos en su planta de Pilar —inaugurada apenas en 2022—, preludio del cierre definitivo que llegó en 2025.

Ese año quedó marcado por las quiebras formales y los cierres de firmas con décadas de historia. Dánica —85 años, propiedad del Grupo Beltrán— bajó sus persianas con 150 despidos. SKF, fabricante de rodamientos en Tortuguitas, cerró con 145 trabajadores afectados. Whirlpool cerró definitivamente su planta de Pilar con 220 empleados. ARSA (Alimentos Refrigerados S.A.), productora de yogures y postres bajo licencia de SanCor, fue declarada en quiebra en noviembre con el cierre de sus plantas en Arenaza y Monte Cristo y la pérdida de unos 400 puestos. Garbarino recibió la sentencia de quiebra del Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7 —venía de concurso preventivo desde 2021—; el fallo alcanzó también a Tecnosur y Digital Fueguina. Emilio Alal —más de 100 años de trayectoria, con plantas en Goya y Villa Ángela— envió telegramas de cierre con 254 empleados afectados.













