
Se asemeja más a una avispa que a una mosca, por su estructura delgada, alargada, y se diría que hasta es elegante, según la describe el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI). Por su insaciable apetito, las larvas de la Mosca Soldado Negra (Hermetia illucens L.) podrían ayudar a resolver uno de los principales problemas ambientales de la actualidad: la producción masiva de desechos de comida proveniente de residencias, restaurantes, mercados públicos, amén de los vertederos sobrecargados.
No conforme con esto, sus larvas contienen altas cantidades de proteína, lípidos y valiosos aminoácidos, que las convierte en una excelente fuente de alimento para pollos y peces, según el STRI. Esta situación, añade, representa una solución ideal para pequeñas fincas avícolas y acuícolas. Además, debido a su alto contenido de ácidos grasos, las larvas de esta mosca pueden generar hasta un 70% de aceite extraíble, lo que las convierte en un candidato prometedor para la producción de bioenergía.
Desde el Ministerio de Ambiente se informó que se buscan soluciones sostenibles que contribuyan a la reducción de residuos, a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y a la generación de oportunidades económicas vinculadas al uso sostenible de la biodiversidad.

Esto es “para promover prácticas innovadoras que integren la conservación de los ecosistemas, la gestión sostenible de los recursos naturales y el desarrollo de alternativas productivas en beneficio de las comunidades y del ambiente”.
La Mosca Soldado Negra presenta una conversión promedio de 1.5 kilogramos de residuos orgánicos ingeridos por kilogramo de insecto producido, dijeron en su momento científicos consultados.
Esta larva se alimenta de todo tipo de desechos orgánicos y tiene la capacidad de convertirlos en un abono llamado frass, además de que la propia larva puede ser utilizada como un suplemento alimenticio, explicó Pablo Montero, investigador de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Las hembras ponen entre 500 y 1,000 huevos en un solo día sobre material orgánico. En solo cuatro días, de los huevos nacen larvas voraces que se alimentan de materia orgánica como por ejemplo los desechos de comida, transformándolos en un producto similar al compost que puede usarse como fertilizante para el suelo.
Estas larvas, de acuerdo con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, producen sustancias antimicrobianas que evitan el crecimiento de bacterias y la generación de malos olores en los contenedores de compostaje.

En 2025 los científicos Greg Lamarre e Yves Basset, del Smithsonian, iniciaron un proyecto piloto para bioconvertir los desechos orgánicos producidos en las instalaciones de este instituto en proteína de alta calidad y compost, utilizando a la Mosca Soldado Negra.
Se indicó que una gran ventaja de establecer este proyecto en Panamá es que la Mosca Soldado Negra puede criarse al aire libre, ya que se desarrolla bien en el cálido clima tropical.
Para el Smithsonian este es un proyecto innovador y de bajo costo, en el que una sola especie de mosca puede transformar los desechos orgánicos en tres productos valiosos.
A saber, compost de alta calidad, un fertilizante orgánico eficiente para el crecimiento de plantas, proteína de alto valor, un alimento ideal para granjas avícolas y piscícolas, además de aceite extraíble que puede transformarse en biodiésel, ofreciendo una solución sostenible y amigable con el medio ambiente para reducir la producción de residuos sólidos y aliviar la carga de los vertederos.
El proyecto ha recibido financiamiento de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT) y se afirmó que si tiene éxito se planea expandirlo en un futuro a los municipios de Panamá y a granjas locales.













