
Chubut y Río Negro sellaron este miércoles un acuerdo que transforma una deuda de más de $27.000 millones en infraestructura eléctrica para la Comarca Andina. Los gobernadores Ignacio Torres y Alberto Weretilneck, firmaron en El Bolsón el convenio que financia la construcción de una línea subterránea de interconexión eléctrica de 26 kilómetros y promete dejar atrás décadas de cortes de luz en localidades como Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Las Golondrinas y El Bolsón. La obra arrancará en los próximos 15 días.
El litigio que ahora se cierra tuvo su origen en un pacto firmado en 1991 entre Chubut, Río Negro y Gas del Estado para la construcción del Gasoducto Cordillerano. Bajo ese acuerdo, Chubut se encargó de licitar la compra de las cañerías y Río Negro se comprometió a cubrir el 50% del costo. La provincia vecina no honró esa obligación, lo que forzó a Chubut a asumir el gasto total y a presentar una demanda judicial —“Provincia del Chubut c/Provincia de Río Negro s/proceso de conocimiento”, Expte. CAF N.º 40.792/18— que tramitó ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN). El propio Weretilneck lo reconoció sin rodeos durante el acto: “El gobierno de nuestra provincia había incumplido aquel acuerdo con Chubut; luego el conflicto se judicializó y llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hasta que finalmente decidimos resolverlo entre nosotros”.
El Convenio de Reconocimiento de Deuda, Compensación con Obra Estratégica y Plan de Pago establece que Río Negro abonará a Chubut un total de $27.463.744.434,59. De ese monto, $17.361.583.342,49 se destinarán directamente a la ejecución de la obra de interconexión eléctrica entre las estaciones transformadoras El Coihue y Golondrinas, mientras que los $10.102.161.092,10 restantes se cancelarán mediante un plan de pagos acordado entre ambas jurisdicciones.
La obra en sí consiste en una línea subterránea de doble terna de 33 kV que unirá las estaciones transformadoras El Coihue, en Chubut, y Golondrinas, en Río Negro, con un tendido de 26 kilómetros. El proyecto contempla también la ampliación de la Estación Transformadora Golondrinas mediante la incorporación de dos ingresos independientes desde El Coihue y la habilitación de una nueva salida exclusiva de 33 kV para abastecer a El Bolsón. A eso se agrega la construcción de la nueva Estación Transformadora Cerro Perito Moreno (33/13,2 kV – 10 MVA), que actuará como punto de abastecimiento adicional, facilitará la futura interconexión del Complejo Hidroeléctrico Loma Atravesada y dará respaldo a la demanda del norte rionegrino.

Uno de los cambios más concretos para los vecinos de la comarca será el reemplazo de la antigua línea aérea montada sobre postes de madera —vulnerable a temporales de viento, nevadas, caída de árboles e incendios forestales, como los de 2021— por ese tendido subterráneo. Las obras garantizarán el abastecimiento del ciento por ciento de la demanda sin necesidad de generación térmica, lo que elimina la dependencia de la Central Térmica de El Bolsón. Además, la incorporación de fibra óptica permitirá supervisar y operar el sistema de forma remota, con detección y reposición de fallas en menor tiempo.
Torres fue directo al describir el alcance del acuerdo: “Hasta hace algunos años se mencionaba a Lago Puelo como la ‘capital nacional del corte de luz’, pero nosotros empezamos con una obra muy importante como la Estación Transformadora El Coihue, la línea de 33 kV y la Estación Transformadora Golondrinas. Esta obra completa un esquema de infraestructura energética que le va a permitir a toda la Comarca dejar atrás un padecimiento de tantos años”.
El mandatario también resaltó que la ampliación de la Estación Transformadora Golondrinas independizará las salidas del sistema: Lago Puelo dejará de depender del vínculo con El Bolsón, que contará con una alimentación exclusiva desde El Coihue. De ese modo, una falla o una tarea de mantenimiento en un sector no afectará al resto de la red.
El acto en El Bolsón reunió a los intendentes de la comarca —Silvio Boudargham (Cholila), Oscar Currilén (El Maitén), César Salamín (El Hoyo), José Contreras (Epuyén), Matías Taccetta (Esquel), Iván Fernández (Lago Puelo), Bruno Pogliano (El Bolsón) y Miguel Cuminao (Ñorquincó)—, además de Walter Cortés (San Carlos de Bariloche), Carlos Almansán de la Comisión de Fomento El Manso, funcionarios provinciales, legisladores, concejales y representantes de organismos e instituciones de la región. Torres subrayó que esa presencia no es menor: “Los intendentes también fueron parte de esta iniciativa y lo cierto es que no es habitual que dos provincias lleven adelante obras de esta magnitud; por lo general, son proyectos que impulsa el Gobierno Nacional”.
Weretilneck, por su parte, encuadró el acuerdo en una perspectiva más amplia: “Más allá de los límites geográficos de ambas provincias, somos todos patagónicos y sabemos cuál es nuestra responsabilidad”. El gobernador rionegrino destacó que la interconexión eléctrica no es el único resultado del trabajo conjunto entre ambas provincias. La conexión entre el Gasoducto Cordillerano y el Gasoducto San Martín, impulsada de manera conjunta por Chubut, Río Negro y Neuquén, permitió el acceso al gas por primera vez a más de 12.000 familias de la región, con impacto directo en la hotelería, la gastronomía y la economía local.
La obra de interconexión será ejecutada por Río Negro una vez que Chubut complete las obras a su cargo, entre ellas la repotenciación de la Estación Transformadora El Coihue —que duplicó la capacidad eléctrica de la región— y la línea aérea compacta de media tensión de 33 kV entre El Coihue y Las Golondrinas, diseñada con estructuras reforzadas para resistir contingencias climáticas. El conjunto de obras estratégicas asociadas al convenio representa una inversión superior a los $30.000 millones, destinada a consolidar el abastecimiento eléctrico y gasífero del corredor cordillerano.
El plan integral también contempla la reactivación del Gasoducto Cordillerano y la puesta en funcionamiento de las plantas compresoras en Gobernador Costa, Alto Río Senguer y Holdich, fundamentales para garantizar presión y caudal suficientes en la red de gas, especialmente durante los meses de invierno.














