China advirtió este miércoles sobre posibles represalias contra una ley francesa destinada a frenar el auge de la llamada moda ultrarrápida, tachando la normativa de “discriminatoria” y contraria a los principios comerciales.
La ley, aprobada por el Parlamento francés a finales del mes pasado y que entrará en vigor el 1 de septiembre, aplicará penalizaciones financieras a algunos artículos y afecta principalmente a grandes plataformas asiáticas de comercio electrónico como Shein, Temu y AliExpress.
Estas empresas de ‘fast fashion’ son conocidas por vender grandes volúmenes de ropa de baja calidad a precios muy bajos, lo que también contribuye a la contaminación de la industria textil, uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero.

Un portavoz no identificado del Ministerio de Comercio de Beijing afirmó que la ley, “bajo la excusa de establecer los llamados estándares de ‘protección ambiental’ y ‘sostenibilidad’, en realidad implementa medidas excluyentes”.
La normativa podría violar el principio de no discriminación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), según el portavoz, y “constituye una barrera comercial contra China“.
Las sanciones francesas, que entrarán en vigor el 1 de septiembre, se aplicarán a ciertos productos textiles y aumentarán con el tiempo.
La nueva ley también prohibirá la publicidad de marcas de ropa barata y fabricada en serie, incluyendo a los influencers en redes sociales.
El ministro de Comercio francés, Serge Papin, declaró el mes pasado que las tres empresas asiáticas eran los principales objetivos de la ley, a las que acusó de impulsar el auge de la moda ultrarrápida.
“China se opone rotundamente a que la parte europea establezca barreras digitales bajo el pretexto de la regulación de plataformas y adopte medidas discriminatorias para restringir y reprimir el funcionamiento normal de las empresas chinas de comercio electrónico en Europa”, señaló un portavoz del Ministerio de Comercio chino.
El vocero instó a la parte europea a “dejar de abusar de su margen de discrecionalidad aprovechando la ambigüedad de los textos legales” y a tratar a las empresas chinas “de forma justa e imparcial”.
Asimismo, aseguró que Beijing respaldará a sus empresas en el uso de herramientas legales para defender sus derechos y que adoptará “medidas contundentes” para salvaguardar con determinación los intereses de las compañías.
La CE anunció este lunes la multa récord de 550 millones de euros a AliExpress bajo la acusación de no combatir de forma “eficaz” la venta de productos ilegales, como bienes falsificados, acusándola asimismo de “sobrestimar” la capacidad de sus sistemas informáticos para detectar y eliminar ese tipo de anuncios.
La firma china respondió que “ha estado y sigue estando comprometida con sus obligaciones para con los consumidores” y aseguró que recurrirá la “desproporcionada” sanción.
La condena por parte del régimen chino se produce al tiempo que una delegación de eurodiputados se encuentra de visita en el país para dialogar sobre las crecientes fricciones entre Beijing y Bruselas en cuestiones como el desequilibrio comercial, la guerra en Ucrania o la dependencia tecnológica.
Entre marzo y abril ya viajó al gigante asiático una delegación de eurodiputados de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor para trasladar a plataformas como Shein, Temu y AliExpress que las normas europeas de seguridad y competencia deben cumplirse en el comercio digital.
De las tres multas que la Comisión Europea ha impuesto hasta la fecha por el incumplimiento de la Ley de Servicios Digitales (DSA), que obliga a las plataformas a combatir el contenido ilegal, la de AliExpress es la más elevada.
Con 200 millones de euros multó la Comisión Europea a la también china Temu en mayo por no prevenir tampoco la venta de bienes ilegales, y de 120 millones de euros fue la multa para la red social X impuesta en diciembre del año pasado, por falta de transparencia.
(Con información de AFP y EFE)













