
Un patrullero de la Policía de Santa Fe perdió el control y terminó atravesando el portón de acceso a la guardia del hospital José María Cullen este martes al mediodía. El episodio dejó cuatro personas heridas y obligó a las autoridades del nosocomio a implementar un esquema alternativo de ingreso mientras se realizan las pericias correspondientes. El hecho ocurrió sobre la avenida Freyre de la ciudad de Santa Fe, en circunstancias que todavía se investigan.
Todo comenzó, según los primeros datos conocidos, durante la atención de una pelea entre cuidacoches que trabajan en las inmediaciones del hospital. Personal del Comando Radioeléctrico llegó al lugar con varios efectivos y uno de los patrulleros quedó detenido sobre el sector destinado al ingreso de ambulancias. En ese momento, una ambulancia llegaba al hospital en código rojo y el vehículo policial obstruía la maniobra. “Le tocaban bocina los propios compañeros”, relató un testigo ante las cámaras de Aire de Santa Fe.
La situación derivó en un intento de mover el móvil que terminó. Según el mismo testigo, que afirmó haber presenciado toda la secuencia, el conductor del patrullero se negó a ceder el volante y aseguró que podía moverlo por sus propios medios. El vehículo comenzó a avanzar, subió al cantero central y, lejos de detenerse, impactó contra el enrejado de acceso y la rampa de ingreso a la guardia. “Nunca soltó el acelerador”, aseguró el testigo, quien describió la escena como “de película”. Esa versión no fue confirmada por las autoridades.
El impacto derribó parte de la estructura de ingreso y el vehículo policial terminó dentro del sector de admisión, donde había pacientes y acompañantes aguardando atención. La escena generó momentos de conmoción y el personal del propio hospital debió desplegarse para asistir a los heridos. De acuerdo con la información policial, cuatro personas fueron asistidas como consecuencia del choque: tres civiles y el efectivo que conducía el móvil.

Entre los heridos, uno de los casos concentró especial atención. Se trata de un joven de 20 años que acababa de recibir el alta médica tras una cirugía de pierna con colocación de un clavo intramedular y que se encontraba en silla de ruedas en el sector de la guardia, esperando que lo fueran a buscar. El impacto del patrullero lo alcanzó y debió reingresar al hospital para ser evaluado por su servicio de cabecera. Su acompañante, de 21 años, también registró traumatismos en las piernas y quedó en observación.
A ellos se sumó una mujer de 57 años que, al ver el vehículo avanzar, se arrojó al suelo para evitar ser embestida; fue revisada y no presentó lesiones de gravedad, por lo que decidió regresar a su localidad de origen. El conductor del patrullero sufrió contusiones leves propias del impacto y quedó bajo revisión médica. Además, un cuidacoches que se encontraba detenido dentro del móvil al momento del choque resultó ileso.
La subdirectora del hospital José María Cullen, Amanda Zárate, brindó precisiones sobre el estado de salud de los involucrados. “Producto del accidente tenemos tres pacientes que se encuentran al momento en la guardia del hospital, se encuentran estables, sin ninguna herida de gravedad hasta el momento y siendo controlados por el equipo de salud”, sostuvo en El Litoral. Sobre el joven que había recibido el alta, agregó: “Sí, uno de los pacientes había sido dado de alta, pero se encuentra estable y siendo evaluado por el equipo de la guardia y por el servicio de cabecera que lo venía atendiendo”.
Respecto de las circunstancias del siniestro, la subdirectora fue cautelosa. “Por supuesto que eso va a ser materia de investigación, pero bueno, mientras ingresaba una ambulancia con un código rojo, había un patrullero que se encontraba obstaculizando el paso y cuando se decide mover ese móvil, bueno, ocurre el accidente. Todo lo demás está siendo investigado”, señaló.













