
Los precios de los artículos para celebrar Halloween se mantienen en los mismos valores que en 2025, mientras que las ventas crecieron un 30% interanual. Con menos de $8.000, un chico puede salir a pedir golosinas con sombrero, maquillaje y una calabaza porta golosinas.
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) relevó los precios de referencia de los productos más demandados para la celebración del 31 de octubre. Entre las opciones más económicas figuran los sombreros de bruja desde $900, las telarañas decorativas a partir de $1.100 y las calabazas para llevar golosinas, con valores que van desde $1.700 para las versiones tipo canasta hasta $4.000 para los modelos más grandes.
En el rubro de maquillaje y accesorios, los productos de sangre artificial y maquillaje se consiguen a $1.900, mientras que las vinchas temáticas cuestan entre $1.700 y $5.500. Las caretas plásticas parten de $1.800 y los anteojos alusivos a la fecha se venden a $2.500.

La decoración también ofrece alternativas para distintos presupuestos. Los globos temáticos cuestan desde $700, los sets de globos se consiguen a partir de $2.500 y los banderines tienen un precio inicial de $2.500. En tanto, las telarañas decorativas cuestan desde $1.100 y alcanzan los $1.400 cuando incluyen una araña.
En las plataformas de comercio electrónico se pueden encontrar packs de cinco sombreros de bruja a alrededor de $8.500, máscaras plásticas de terror a $5.990 y banderines negros y naranjas a $12.999. También se ofrecen paquetes de 100 caramelos para piñatas a $12.700, capas de disfraz a $14.999 y carameleras con forma de calabaza y luz LED a $4.380.
El relevamiento de la CAIJ muestra que Halloween se afianza como una fecha comercial para los rubros de juegos, juguetes, cotillón y artículos para fiestas. El incremento del 30% en las unidades vendidas respecto del año pasado se produjo en un contexto de estabilidad de precios, una combinación que, según la entidad, contribuyó a sostener la demanda.
“Son productos económicos, que se compran en familia y que este año se venden a los mismos precios que el año pasado. Eso explica el furor que estamos viendo en todo el país”, afirmó el presidente de la CAIJ, Matías Furió, quien sostuvo que la celebración dejó de ser una costumbre importada para incorporarse al calendario comercial argentino.
Cabe recordar que Halloween, que se celebra cada 31 de octubre, tiene sus raíces hace más de dos mil años en el festival celta de Samhain, una festividad que marcaba el fin de la cosecha y el comienzo del invierno. Según las creencias de la época, durante esa noche los espíritus podían cruzar al mundo de los vivos.
Con el paso de los siglos, la celebración incorporó rituales romanos y se transformó con la influencia del cristianismo, hasta dar origen al término “All Hallows’ Eve”, que significa víspera del Día de Todos los Santos.
En el siglo XIX, los inmigrantes irlandeses llevaron la tradición a Estados Unidos, donde adquirió nuevas influencias culturales y cinematográficas.

A su vez, costumbres como el uso de disfraces y el intercambio de dulces evolucionaron a partir de antiguas prácticas destinadas a protegerse de los espíritus y de rituales medievales en los que se pedían ofrendas, hasta convertirse en una celebración popular extendida por todo el mundo, centrada en el entretenimiento y los encuentros comunitarios.
Las ventas también crecen en internet
La tendencia se replica en el comercio electrónico. Según la Cámara, entre los artículos más vendidos en las principales plataformas se encuentran los kits de telarañas con arañas, los sets de decoración con globos y las calabazas porta golosinas. Algunas publicaciones de estas categorías superan las mil unidades vendidas.
La producción nacional también participa de la temporada. Empresas vinculadas a la CAIJ fabrican artículos de cotillón de plástico y látex, como globos, caretas, calabazas carameleras, tridentes de diablo, hoces y vinchas.
A su vez, algunas jugueteras adaptaron sus líneas tradicionales para la ocasión, con muñecas y bebotes que incorporan maquillaje, vestuario y peinados temáticos.
Además de las ventas de productos específicos, Halloween representa una oportunidad para los centros comerciales, los shoppings y los clubes, que organizan recorridos, concursos de disfraces, vidrieras temáticas y actividades para chicos. Estas propuestas buscan atraer visitantes y favorecer el consumo en otros rubros.
Para el sector, la fecha también funciona como antesala de las fiestas de fin de año. Según Furió, Halloween aporta movimiento al comercio durante octubre, un mes que tradicionalmente quedaba entre el Día del Niño y la temporada de Navidad y Reyes.













