Blue Origin, la compañía espacial del multimillonario estadounidense Jeff Bezos, reutilizó y recuperó con éxito el domingo un propulsor para su enorme cohete New Glenn, una hazaña técnica que podría aumentar su ritmo de lanzamientos y ampliar su rivalidad con la empresa SpaceX.
Pero la misión no tripulada también sufrió un revés parcial: el satélite transportado al espacio por el cohete no quedó ubicado en la órbita correcta.
La empresa de Bezos ya había lanzado el New Glenn en dos ocasiones, pero solo con nuevos propulsores. Anteriormente había lanzado su cohete más pequeño, New Shepard, que usa principalmente para el turismo espacial suborbital, con componentes reutilizados, aunque en una operación técnicamente menos exigente.
La novedosa reutilización del propulsor ocurre en medio de una feroz competencia entre la firma de Bezos y SpaceX, la empresa del magnate tecnológico Elon Musk, que también ha recuperado un propulsor de un cohete lanzado.
El cohete New Glenn, con casi 100 metros de altura, despegó desde Cabo Cañaveral, Florida, en el sureste de Estados Unidos, con su propulsor reutilizado alrededor de las 07H25 hora local (11H25 GMT), transportando un satélite de comunicaciones para la empresa AST SpaceMobile.
Tras el despegue, las dos etapas del cohete se separaron, y la etapa superior continuó su viaje llevando el satélite al espacio. Su propulsor aterrizó con éxito en una plataforma flotante en el océano Atlántico aproximadamente nueve minutos y treinta segundos después del despegue.
Blue Origin informó más tarde en un comunicado en X que el satélite se encendió correctamente, pero fue colocado en una órbita diferente a la deseada. La empresa señaló que estaba evaluando la gravedad de lo ocurrido.
En noviembre, Blue Origin recuperó por primera vez un propulsor del New Glenn, un complejo desafío técnico que culminó con un aterrizaje vertical controlado en una plataforma flotante.
Un intento anterior para recuperar el propulsar, en enero de 2025, fracasó después de que sus motores no lograran volver a encenderse durante el descenso.
El propulsor usado en el lanzamiento del domingo fue reacondicionado tras su vuelo anterior.
Para esta primera reutilización, la empresa sustituyó todos sus motores y realizó varias otras modificaciones.
El New Glenn está en el centro de las ambiciones espaciales de Bezos, mientras compite con Musk en el programa lunar Artemis de la NASA, en el que sus respectivas empresas espaciales desarrollan módulos de alunizaje para la agencia espacial estadounidense.
Estados Unidos redobla sus esfuerzos para devolver astronautas a la superficie de la Luna en 2028, antes del final del segundo mandato del presidente Donald Trump y con la intención de superar a China, que tiene aspiraciones similares.













