
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo de US$70 millones para mejorar la calidad del servicio de agua potable en el Distrito Central, municipio que comprende a Tegucigalpa y Comayagüela, informó el organismo financiero internacional.
El financiamiento busca contribuir a la reducción de factores estructurales relacionados con la pobreza y la desigualdad en Honduras, además de fortalecer la gestión operativa y comercial de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS).
De acuerdo con el BID, el programa beneficiará a aproximadamente 345,000 personas, de las cuales unas 110,000 serán beneficiadas de manera directa y otras 235,000 de forma indirecta. El organismo señaló que el proyecto tendrá especial impacto en familias de menores ingresos y personas que viven en condiciones de vulnerabilidad.
El BID señaló que el Distrito Central registra una alta incidencia de enfermedades de origen hídrico, situación que está asociada tanto con la falta de acceso al agua potable como con problemas relacionados con la calidad del servicio.
Ante este escenario, el programa contempla una serie de inversiones destinadas a mejorar la infraestructura y el funcionamiento de la red de abastecimiento de agua potable en la capital hondureña.
Uno de los componentes será la sectorización hidráulica de la red, junto con mecanismos para regular las presiones dentro del sistema.

Las obras también incluirán el recambio e instalación de nuevas tuberías, además de la rehabilitación o sustitución de infraestructura que actualmente se encuentra obsoleta.
El proyecto contempla asimismo la rehabilitación, optimización y ampliación de instalaciones de bombeo, con el objetivo de mejorar las condiciones de operación del sistema y ampliar su capacidad.
Como parte del programa financiado por el BID también se contempla la adquisición e instalación de equipos para medir volúmenes, caudales y presiones dentro de la red de distribución.
Estas herramientas permitirán obtener información sobre el comportamiento del sistema y contribuirán a una gestión más eficiente del suministro de agua potable.
El financiamiento no estará destinado únicamente a obras de infraestructura. El BID explicó que también se fortalecerán las capacidades de la UMAPS para que pueda planificar, operar y expandir el sistema de agua potable del Distrito Central.

Para ello, se prevé la incorporación de herramientas digitales y nuevas metodologías de gestión, además de un proceso de optimización institucional y técnica de la unidad municipal.
El objetivo es que la UMAPS cuente con mejores capacidades para administrar el sistema y responder a las necesidades de los usuarios.
El préstamo aprobado por el BID está compuesto por recursos provenientes de distintas fuentes del organismo financiero.
Un total de US$42 millones provendrá del Capital Ordinario del BID, con un plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de cinco años y medio y una tasa de interés basada en la SOFR.
Los US$28 millones restantes provendrán del Capital Ordinario Concesional del BID.
En este segundo componente, el financiamiento tendrá un plazo de amortización de 40 años, mientras que el período de gracia también será de 40 años, de acuerdo con las condiciones anunciadas por el organismo.
La tasa de interés correspondiente a esta parte del financiamiento será de 0.25%..

Con la aprobación del préstamo, el BID busca respaldar inversiones que permitan mejorar tanto la infraestructura como la gestión del servicio de agua potable en el Distrito Central.
El organismo financiero destacó que las inversiones están dirigidas particularmente a mejorar las condiciones de acceso al agua para sectores de la población que enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.
El proyecto también busca que las mejoras en infraestructura estén acompañadas por cambios en la capacidad de gestión de la UMAPS, de manera que la unidad municipal pueda contar con herramientas para planificar, operar y ampliar el sistema de abastecimiento
La ejecución del programa representará una nueva fuente de financiamiento para atender las necesidades de agua potable de la capital hondureña, en un contexto marcado por problemas de infraestructura, distribución y acceso al servicio en diferentes sectores del Distrito Central.











