
Un barrendero de 56 años fue víctima de un violento asalto en la ciudad de Neuquén capital durante la madrugada de este sábado. Lo balearon para robarle la bicicleta y ahora lucha por su vida.
El hecho ocurrió cerca de las 5:40 en la zona de calle Moritán, cuando M. P. se disponía a comenzar su jornada laboral en la empresa Cliba. En ese momento, mientras esperaba junto al tráiler de herramientas la llegada de sus compañeros y del supervisor, fue abordado por tres individuos, vestidos completamente de negro y con el rostro cubierto.
Según el relato de Mirta, esposa de la víctima, los agresores exigieron que M. P. entregara la bicicleta con la que había llegado al lugar. Ante la negativa del trabajador, uno de los asaltantes le disparó a corta distancia y luego los tres huyeron rápidamente de la escena, dejando al hombre gravemente herido sobre la vereda.
El supervisor de la cuadrilla arribó al sector minutos después del asalto. Al encontrar a M. P. en el suelo, solicitó de inmediato una ambulancia. El trabajador fue trasladado de urgencia al Hospital Castro Rendón, donde permanecía internado en estado crítico.
De acuerdo con lo informado por el portal Alerta Digital, las primeras evaluaciones médicas confirmaron que la bala ingresó por uno de los laterales del cuerpo, a la altura de las costillas, y quedó alojada internamente, dañando su colon, uno de sus riñones y sus vértebras. Por esto mismo, debió ser sometido a una operación de aproximadamente tres horas.
Actualmente, M. P. permanece sedado, conectado a un respirador y alojado en terapia intensiva. Se informó que la afección en la columna vertebral genera preocupación entre los médicos por el riesgo de secuelas en la movilidad del paciente. Mientras tanto, la familia del trabajador espera novedades sobre su evolución, manteniéndose en contacto permanente con el equipo de salud.
Mirta expresó su angustia por la situación y relató que la familia se enteró de lo sucedido a través de un llamado telefónico del hospital. “No entendíamos nada, fue todo muy rápido. Ahora solo esperamos que salga adelante”, afirmó.

Afortunadamente, con el correr de las horas, la familia de la víctima recibió un poco de esperanza. El hombre logró abrir los ojos. Aunque continúa entubado, logró reconocerlas y responder a preguntas sencillas, lo que marcó un cambio significativo con respecto a las horas posteriores al ataque. Ahora, esperan un nuevo parte médico que permita conocer con mayor precisión cómo es su evolución después de las primeras 48 horas posteriores a la cirugía.
Con respecto a la investigación, busca dar con los responsables y sigue abierta. El comisario Antonio Muñoz informó que los equipos de la Brigada y del Departamento Delitos trabajan en la individualización de los sospechosos. Entre los elementos recolectados, se destaca la aparición de una vaina calibre 9 milímetros con la inscripción Luger, que ahora forma parte de las pericias.
Hasta el momento, no hay personas detenidas y buena parte de la investigación permanece bajo reserva. Uno de los ejes centrales de las tareas es reconstruir los movimientos de los agresores a través de las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores de la zona donde ocurrió el hecho.
La familia de al víctima, además, comenzó a recopilar imágenes de viviendas y comercios cercanos. La expectativa está puesta en otros comercios de la zona, que poseen sistemas de vigilancia enfocados hacia el sector donde se produjo el ataque. Al haber estado cerrados durante el domingo, se prevé que esas grabaciones podrán ser revisadas a partir del lunes.











