
Arabia Saudita condenó el lunes por la noche el anuncio de los rebeldes hutíes de imponer un bloqueo marítimo contra la navegación vinculada al reino y aseguró que adoptará “todas las medidas necesarias” para proteger sus buques, en una nueva escalada de tensión en el conflicto de Yemen. Además, instó a la comunidad internacional a exigir el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que reclaman el cese de los ataques contra embarcaciones mercantes en el mar Rojo.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores saudí rechazó las acusaciones de los hutíes de que Riad impone un bloqueo sobre Yemen y condenó “en los términos más enérgicos” el anuncio del grupo insurgente, respaldado por Irán, de prohibir la navegación marítima relacionada con Arabia Saudí. La cartera sostuvo que el reino “tomará todas las medidas necesarias” para proteger sus buques de acuerdo con el derecho internacional y con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.
Asimismo, el Gobierno saudí pidió a la comunidad internacional que haga cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, las cuales exigen a los hutíes poner fin a los ataques contra buques mercantes en el mar Rojo y respetar la libertad de navegación en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
La reacción oficial llegó pocas horas después de que el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, anunciara un bloqueo marítimo inmediato contra Arabia Saudí bajo el lema “bloqueo por bloqueo”. El grupo justificó la medida tras acusar a Riad de endurecer las restricciones sobre las zonas bajo control insurgente y de participar en acciones militares que afectaron al territorio yemení.
La coalición militar liderada por Arabia Saudí, que interviene en la guerra de Yemen desde 2015 en apoyo del Gobierno reconocido internacionalmente, también respondió mediante un comunicado. El portavoz de la Coalición de Apoyo a la Legitimidad del Yemen, Turki al Malki, informó que las fuerzas desplegadas adoptaron “medidas operativas firmes y decisivas” para proteger a los buques mercantes que cruzan el estrecho de Bab al Mandeb, uno de los pasos marítimos más estratégicos del comercio internacional.
Al Malki también advirtió que “todas las amenazas de los hutíes contra los buques que transiten por la zona serán respondidas con rapidez y firmeza”. Además, calificó de “invenciones” las acusaciones de los rebeldes de que Arabia Saudí mantiene un bloqueo sobre las áreas bajo su control y sostuvo que esas afirmaciones buscan aumentar la tensión contra el Gobierno yemení reconocido internacionalmente y los países vecinos.
En paralelo, el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial del Yemen, Rashad al Alimi, dirigió un discurso a la nación en el que pidió respaldo para las fuerzas gubernamentales y describió la situación como “un momento decisivo”. El mandatario también anunció la reanudación de las exportaciones de petróleo “por todos los medios disponibles a partir de hoy”, después de que los hutíes paralizaran esa actividad mediante ataques contra terminales de exportación en 2022.
El nuevo intercambio de amenazas representa el enfrentamiento directo más grave entre Arabia Saudí y los hutíes desde el inicio del proceso de acercamiento impulsado con apoyo de la ONU en 2022. Ese proceso redujo de forma considerable los ataques transfronterizos entre ambas partes, aunque no derivó en un acuerdo de paz integral que pusiera fin a la guerra iniciada años antes.
Las tensiones aumentaron durante las últimas semanas después de que los hutíes acusaran a Arabia Saudí de endurecer las restricciones en las zonas bajo su control. El grupo también responsabilizó a Riad por los ataques aéreos que dañaron las pistas del aeropuerto de Saná la semana pasada, una acción que, según los insurgentes, buscó impedir el aterrizaje de un avión iraní.
(Con información de EFE)













