
El próximo primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, que asumirá su cargo el próximo lunes, planea levantar las restricciones a la exploración petrolera en el mar del Norte, según adelanta este sábado la BBC.
Concretamente, los planes de Burnham se refieren a dos yacimientos de petróleo y gas en las aguas escocesas, Rosebank y Jackdaw, cuya exploración fue autorizada por gobiernos conservadores en 2022 y 2023, respectivamente, para resultar finalmente paralizadas en 2025 por una controversia legal.
De concretarse estos planes, entrarían en contradicción con el programa con el que el Partido Laborista ganó las elecciones en 2023 y que incluían una congelación de las exploraciones petroleras y una apuesta por las energías renovables.
El tema es divisivo dentro del propio partido: por un lado, están los partidarios de apostar por la energía verde como garantía de una ‘seguridad energética’ que se ha convertido en crucial con las guerras en Ucrania e Irán. El actual ministro de Energía, Ed Miliband, uno de los que suenan como pesos pesados del nuevo gabinete, está dentro de este grupo.
A ellos se oponen los que apuestan por objetivos más a corto plazo: reducir la factura eléctrica de los británicos y proteger los empleos en el sector de los hidrocarburos.
La congelación de proyectos petroleros en el mar del Norte ha sido, por otro lado, motivo de ataque permanente por parte del presidente estadounidense Donald Trump, que ha utilizado ese argumento -junto con el presunto ‘descontrol’ migratorio británico- para atacar una y otra vez al primer ministro saliente, Keir Starmer.

A falta de concretarse oficialmente el próximo lunes, se da por hecho que Burnham tomará otras decisiones en el sentido de reforzar el sector público en ámbitos como el suministro de agua potable o la construcción de viviendas sociales, revirtiendo así en parte una cultura de privatizaciones que comenzó en la era de Margaret Thatcher (1979-90) y continuó tanto con gobiernos conservadores como laboristas.
Burnham cumplió este viernes su ambición de convertirse en líder del Partido Laborista, tras dos intentos fallidos en 2010 y 2015. Como nuevo dirigente del partido, el lunes será nombrado primer ministro del Reino Unido en sustitución de Keir Starmer.
Burnham alcanza así el liderazgo al tercer intento y lo hace sin necesidad de pasar por las urnas: al ser el único aspirante fue proclamado sin votación interna. Aun así, heredará la mayoría absoluta que el laborismo obtuvo en las elecciones generales de 2024.
Con todo, el ex alcalde de Mánchester, que regresó al Parlamento tras ganar un escaño en una elección parcial el 18 de junio, cuenta con un amplio respaldo entre los diputados laboristas, después de que 379 de los 403 integrantes de su grupo parlamentario avalaran su candidatura.
La atención se centra ahora en cómo configurará su Gobierno y en las prioridades que marcarán su mandato, con la descentralización del poder como eje de su proyecto político.
(Con información de EFE)












