
Para el ex ministro de Economía y ex titular del BCRA, Alfonso Prat Gay, el punto débil del programa económico es la falta de perspectivas de crecimiento. Según explicó en una disertación en el Congreso Económico Argentino, en el marco de ExpoEFI 2026, “es central que haya alguien en el gobierno que esté pensando cómo vamos a crecer en lugar de pelearse con economistas y decir ‘estamos creciendo un montón’. Será un montón, pero no alcanza”.
El programa económico, explicó Prat Gay, necesita crecimiento por dos razones: “La primera, para enamorar. No se le puede pedir a la gente sacrificio toda la vida. En algún momento tiene que haber resultados concretos, palpables de una mejora en la calidad de vida. Hay una dimensión social y política que está empezando a hacer click cuando uno mira las encuestas. Y el Gobierno no está tomando suficiente nota. Si la reacción a ese aparente cambio de humor social es seguir insultando a los que no están en el juego , me parece que no están tomando nota”.
La segunda razón, explicó, tiene que ver con lo que llamó “la vaca sagrada” del actual plan económico: el equilibrio en las cuentas públicas. “Estamos en el punto donde está cayendo, y fuerte, la recaudación en términos reales. La vaca sagrada del Gobierno, que es el ancla fiscal, está siendo amenazada por menor recaudación, porque no se crece lo suficiente. Más allá de algunos recortes de tasas impositivas, la caída de la recaudación, si el Gobierno mantiene el ancla fiscal, lo lleva a bajar el gasto”, señaló Prat Gay.
Aseguró que hay muchos ejemplos de programas exitosos que combinaron la estabilización con el crecimiento, tanto en el país como en la región. “El caso más claro en la Argentina fue el de la salida de la convertibilidad: un tipo de cambio muy alto, con superávit fiscal, superávit comercial en serio, no de cuenta corriente, eh?, con una fuerte acumulación de reservas y con la economía creciendo al 8% o 9% anual. Eso era imbatible desde el punto de vista social, político y también técnico», dijo.
Prat Gay también se refirió a la comunicación de las políticas oficiales y la consecuencias que generan. “El Gobierno tiene que explicar”, dijo.
“Es paradójico, ¿no? Porque nadie puede dudar de la experiencia de todos los miembros del equipo económico. Sin embargo, éste es un programa económico que no tiene un plan financiero. ‘Conseguí dos mil palos en el BID, quizás, el mes que viene voy a ver cómo me va en Catar…’. El inversor externo mira eso y no está tan seguro si no le explican cómo van a ir refinanciando y renovando la deuda. En buena medida, es por eso que no se recuperó la demanda de dinero. No hay acceso al mercado ni confianza interna“.

A lo largo de su presentación, Prat Gay insisió con el mismo latiguillo: “Algo hay que hacer”. Enfatizó que el Gobierno necesita “recuperar la confianza y explicar lo que está haciendo. No alcanza con decir que la inflación va a colapsar. Ya lo dijiste y no pasó”.
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