El vocero presidencial, Adrián Ravier, analizó la política cambiaria y aseguró que si bien considera completamente descartada la posibilidad de un salto cambiario abrupto como lo que sucedieron en otras épocas, “es un posibilidad” que en los próximos meses el dólar llegue a $1.700 o $1.800, a la vez que destacó que hay un contexto de tranquilidad cambiaria.
Ravier sostuvo que es difícil determinar si hay o no atraso cambiario y que si se produjera una corrección en los próximos meses sería “mínima”, que “no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos”.
A su vez, el portavoz del presidente Javier Milei destacó que el Banco Central está comprando reservas, hay superávit en cuenta corriente, con lo cual “hay muchas buenas noticias que claramente no son compatibles con tener atraso cambiario”.
“Bajo el criterio de mirar el promedio (del tipo de cambio) de los últimos años, hoy estamos un poquito abajo. Si hubiera una corrección, esa corrección no sería significativa”, dijo Ravier en diálogo con el streaming Carajo y ejemplificó lo que sucedió durante el macrismo, cuando el tipo de cambió pasó de $15 a 60 pesos.
“Cuadruplicar el tipo de cambio significaría que hoy pasamos de $1.500 a $6.000. Si vamos al 2002, donde el tipo de cambio pasó de 1 a 3, sería como que hoy pasara de $1500 a $4500. Nadie ve ese escenario. Ahora, que el tipo de cambio llegue a $1800, a $1700 dentro de unos meses, es una posibilidad», indicó.
“La estabilidad cambiaria está muy clara. Yo no me preocupo por ese lado”, añadió.
En otro orden, de cara a cómo llegará la economía a las elecciones de 2027, Ravier proyectó: “Creo que el riesgo país va a seguir bajando y que el Gobierno tiene una fortaleza también para colocar deuda. Cuando decimos colocar deuda, hay que tener cuidado, porque pareciera ser que estamos tomando deuda, en realidad estamos tomando deuda para cancelar la deuda heredada”.
Ahora bien, Ravier afirmó que ningún país está exento de los shocks externos, como el salto del precio del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, pero destacó que, desde una perspectiva macroeconómica, el Gobierno ha implementado todas las medidas necesarias para alcanzar solidez. “Ha comprado dólares para acumular reservas, fortalecer el peso y sanear el balance del Banco Central”, expresó.
Consultado sobre la posibilidad de una crisis similar a la de 2019, Ravier sostuvo: “No existe ningún escenario parecido al de Macri en 2019, cuando los pasivos remunerados y las Lebac provocaron una crisis cambiaria. Hoy no necesitamos tomar deuda”.

Además, valoró el programa financiero presentado recientemente. “El equipo conjunto del Ministerio de Economía y el Banco Central está mostrando una solidez que aleja la posibilidad de temblores como los ocurridos en distintos momentos de la historia argentina”, aseguró.
A la vez, advirtió que factores climáticos adversos podrían afectar la estabilidad. “Una mala cosecha, una sequía o inundaciones te pueden golpear por la falta de dólares y generar un cambio en el escenario”, señaló.
Dejando de lado esas contingencias, Ravier afirmó que se esperan “tres años de crecimiento económico después de muchísimo tiempo. ¿Hace cuánto que Argentina no tiene una actividad económica con crecimiento positivo? Más de una década atrás”, afirmó Ravier.
Ravier sostuvo que el RIGI está comenzando a mostrar sus efectos: “Son proyectos que apenas están arrancando y van a generar una entrada de inversiones de miles de millones de dólares, que tendrán impacto en el mercado”.
“Desde ese punto de vista, veo una inflación, una pobreza y una indigencia en baja, un crecimiento económico positivo, equilibrio fiscal y una solidez macro”, anticipó.
Además, dijo que puede haber deflación a futuro, pero “estamos especulando muy a futuro. Todavía estamos en un 30% de inflación anual”.













